logo_mrg

 

 
de 2001
Los zapatistas son piedras en el zapato del actual imperialismo
Entrevista a Petras de Pascual Serrano
James Petras

La Administración actual estadounidense, que tiene como presidente a Bush, ’llega’ con una política muy agresiva; bombardeos sobre Iraq, endurecimiento de su posición ante Corea del Norte, extracción petrolera en reservas y otros aspectos que diseñan; de eso hablamos con el profesor norteamericano James Petras, crítico del sistema, ’antiglobalizador’ activo y luchador irremediable

La Administración de Estados Unidos, que ya hoy tiene como presidente a George W. Bush (hijo), parece que está entrando en una política mucho más agresiva; bombardeos sobre Iraq, endurecimiento de posiciones ante Corea del Norte, desarrollo de proyectos para explotaciones petroleras en reservas naturales de Alaska, cambio radical con respecto a Colombia y Centroamérica. Todo eso y mucho más le preguntamos al profesor estadounidense James Petras, sociólogo prestigioso, crítico del sistema, antiglobalizador activo y luchador irremediable.

-¿Era previsible esa política? ¿Es muy distinta a la de Clinton?

 Yo creo que la idea es intervenir con gran fuerza en sus planes estratégicos. Sería un gran error afirmar que sus iniciativas son más duras, puesto que algunas políticas de la actual administración Bush están extendiendo y profundizando medidas de Bill Clinton. Clinton hizo grandes recortes sociales en los presupuestos de bienestar social, salud o educación. El presidente Bush tiene como herencia el excedente del presupuesto que procede en buena parte de aquellos recortes. A partir de ahí, baja impuestos a ricos y clases acomodadas. Hay más interrelación entre Clinton y Bush, que una ruptura o alguna diferencia. Sobre la política exterior, debemos situar a Bush, actual presidente, que tiene interés en consolidar los mercados e inversiones en América Latina, donde Estados Unidos mantiene algunas ventajas sobre otros países, y su balanza comercial es favorable, mientras con Europa y Asia mantiene una balanza comercial negativa. Por eso tiene más interés en Brasil que en Bosnia, Kosovo y otros países, con los que EE UU tiene históricas y perniciosas relaciones. Creo que se desentenderá de esos lugares, no interesan, no les ve ventajas económicas.

-¿También en Oriente Medio?

-Sí, hay un interés importante en Oriente Medio. Hay una división bastante clara entre el Pentágono y Colin Powell, Secretario de Estado en la Administración Bush. Powell quiere defender este imperio, construyendo la hegemonía norteamericana en países del Golfo y en África árabe, pues en los dos últimos años del mandato de Bill Clinton, ha perdido influencia diplomática. La izquierda no aprecia cuanto avanzan sus posiciones. Arabia Saudí ya está abriendo relaciones con Irán, e Iraq ya está en el Consejo de países árabes; Egipto y otros países están acercándose a Irán e Iraq; Siria está normalizándose con Iraq. No son grandes saltos, pero sí hay un desgaste o deterioro del control total que EE UU tenía en la década de los noventa; por eso Powell quiere volver a consolidar esa influencia. Frente a esta estrategia, hay otra aún más dura, la de Donald Rumself, Secretario de Defensa con el Gobierno que preside George W. Bush, que se reflejó en el último bombardeo sobre Iraq. Con él, pretendían dar un mensaje de intimidación: si no atienden nuestros intereses, miren lo que podemos hacer. Powell es mucho más sutil; considera que la forma de mantener la adhesión a Estados Unidos no siempre es mostrar su fuerza, especialmente cuando el Gobierno israelí tiene como objetivo expulsar a todos los palestinos, pues creo que la idea es expulsarlos a todos. Sharon dijo una vez que "los palestinos ya tienen un país: Jordania". Analizando la labor de Barak, observamos que consolidó aún más las colonias judías, y que la tierra palestina está más achicada desde los Acuerdos de Oslo que antes. Tienen menos territorios, menos recursos económicos y son más dependientes de subvenciones exteriores. Creo que, frente a este panorama, Powell tiene claro que la agresión israelí genera una inestabilidad peligrosa en los países árabes. Powell quiere tener una relación más amable con algunos sectores árabes, para estar informado de los efectos que pudiera tener esta inestabilidad, y también quiere distanciarse del lobby judío; no mucho, pero sí una distancia razonable. Por eso criticó la política de estrangulamiento a las comunidades palestinas. Por esa razón, creo que vamos a asistir a una mala publicidad de Powell en los grandes medios de EE UU, muy influidos por los grupos judíos proisraelíes.

En Asia, Bush tiene que inventar el problema de Corea del Norte; quiere montar el programa de misiles rompiendo el pacto con Rusia y, una de sus justificaciones entre comillas, es la amenaza del eje Iraq-Corea del Norte. Si quieren montar los nuevos misiles, no pueden llegar a acuerdos con Iraq y Corea del Norte, pues son países que ellos llaman amenazas para EE UU. Por este vínculo con su plan de misiles, desean enfriar las relaciones con Corea del Norte. El problema es que hay fortísimas presiones en Corea del Sur para acercarse a la otra Corea; es cuestión de sangre, como en Alemania occidental y oriental, pero aún más fuerte.

-En cuanto a la estrategia económica, parece que existe una ofensiva que ’dolarice’ Latinoamérica. Ecuador hace un año; ahora El Salvador; en Argentina, la Ley de Convertibilidad. En la anterior legislatur, el republicano Connie Mark elaboró un proyecto de ley, estableciendo un protocolo para dolarizar esos países. ¿Qué opinión tiene al respecto?

 Creo que la dolarización está ya en marcha en Latinoamérica, pero con mucha resistencia en Brasil y Venezuela. No será fácil, como va a ser fácil imponer el Tratado de Libre Comercio en toda América Latina. Los apoyos fuertes para EE UU son Perú y el actual Gobierno, aún más entreguista que el de Fujimori, como ha demostrado aceptando que fuerzas especiales de marines creen una base en Iquito para apoyar el Plan Colombia; también está apoyado por de la Rúa en Argentina, Banzer en Bolivia y Macchi en Paraguay. Son gobiernos totalmente cipayos. Pero, después está Venezuela y está Brasil, que están oponiéndose y resistiendo. Pastrana es otro cliente de Washington. México debe balancear su herencia independiente en política exterior con el claro entreguismo del presidente Fox; el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda, es un tipo muy servil, como algunos intelectuales españoles que presentan una fachada liberal, socialdemócrata, pero que en el fondo son más serviles que la derecha tradicional, aún más entreguistas ante Washington; es el caso de Javier Solana. No es fácil para EE UU convencer a Brasil, porque detrás del presidente Cardoso hay sectores de la burguesía que no quieren eliminar las barreras comerciales. También hay una fuerte oposición desde la izquierda y de sectores centristas, que estarían incómodos con el entreguismo de la dolarización. Brasil es muy difícil; Venezuela muy difícil y México es problemático. Esos son los países que tienen peso en América Latina. Argentina es el apoyo más fuerte que Washington tiene de su lado; sin duda alguna, de la Rua es un cipayo total. América Latina es la gran enchilada de Washington; después, el Golfo Pérsico. África no cuenta nada en los nuevos planes de la Administración norteamericana, bajo la actual presidencia de Bush.

-Su análisis sobre el papel de las ONG’s, como cómplices del neoliberalismo, participando en su gestión y sofocando iniciativas sociales, ha tenido una gran repercusión. ¿Cómo cree que debían actuar las ONG’s para no tener ese papel, y para ser auténticas vías de participación y contestación social?

 Deben colaborar con los movimientos en lucha, con los zapatistas, los Sin Tierra, las FARC, con grupos de acción directa o los cocaleros en Bolivia, etcétera, etcétera, no tratar de competir ni crear polos, ni dividir comunidades mediante su caridad, como unos nuevos misioneros con retórica izquierdista; alguna ONG entiende eso, pues hay buenas ONG’s; pero no son las que reciben la gran parte del pastel. Son activistas de una adecuada línea política. De los veinte mil millones de dólares que van a ONGs, dije yo que el noventa por ciento va a quienes colaboran con el FMI, el BM y gobiernos neoliberales. Lo demás está disperso entre grupos tibiamente progresistas, y otras minorías pequeñas, aunque prestas para apoyar los movimientos antiimperialistas que están en las primeras trincheras de la lucha.

-Se diría que los partidos políticos tradicionales están en crisis. Ningún movimiento popular contacta con ellos, y viceversa. ¿Qué hacen mal los partidos de izquierda? ¿Debe renunciarse a ellos como medios para cambiar las cosas?

 Los partidos políticos de izquierda que no han hecho un trabajo en las bases, no han encabezado las huelgas ni ocupaciones de tierras, no han participado en la lucha de barrios, por la sanidad y por muchas otras cosas; han concentrado enormes gastos y dineros en las confrontaciones electorales; creo que han perdido sus orígenes. Los resultados electorales son productos de grandes luchas porque, a partir de esas luchas, creas los vínculos y la conciencia para, después, presentar los candidatos. Ahora, los partidos de izquierda están yendo al contrario; piensan que a partir de esas elecciones, llegarán a la gente y, a partir de las gentes, crearán conciencia. Estuve en Chile cuando ganó Salvador Allende, y allí fui asesor. Juro que Allende ganó porque durante los cinco años previos a las elecciones hubo ocupaciones de terrenos urbanos, sindicalización rural, reforma agraria, organización de barrios, lucha sindical muy fuerte, y también masacres. Allende estaba allá. Por ello, los socialistas y comunistas ganan las elecciones, a pesar de tener toda la propaganda en su contra. Ahora la izquierda llora, porque no tiene el apoyo de los medios. ¡Qué esperaban! En Chile, todos los medios estaban contra Allende; la televisión, la radio y la CIA financiando a El Mercurio y al resto de la prensa. ¿Cómo ganaron a pesar de los medios de comunicación? Porque en cada lugar, en cada barrio tenían a sus cuadros trabajando con la gente; cuando llegan las elecciones, ya no tienes que ser un paracaidista de fuera, estás ya dentro. Recuerdo una anécdota. Una mujer que lavaba la ropa en mi casa (entonces no teníamos lavadora), me contó que el cura llamó a su puerta, haciendo propaganda por la democracia cristiana. Le decía que los comunistas raptarían a sus hijos para enviarlos a Rusia. Ella le respondió que ojalá que los lleven a Rusia para recibir educación y salud gratuita. ¿Cómo llegó ella a pensar esa respuesta? Porque participó en la toma del terreno, previa, para construir su casa. ¿Dónde estaban socialistas, comunistas y miristas? (Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, grupo armado constituido en 1965; aunque crítico con la Unidad Popular, apoyó a Allende, suspendiendo las acciones durante su mandato). Estaban todos con ella, enfrentándose a la policía y luchando para conseguir electricidad, conseguir una clínica y muchas más cosas. Entonces llegó el momento de las elecciones. Allende pidió el voto y ellos ya sabían a quién iban a votar. Esta mujer, estando en el mercado conversando con sus vecinos, les recordaba, esa mujer que digo, que no olvidaran quiénes nos ayudaron y quiénes son los que nos piden ahora el voto.

-¿Cómo valora la situación y evolución de los movimientos sociales de contestación social en Europa y también en Estados Unidos?

 Yo creo que los partidos y los movimientos tienen algo que aportar, cada uno de ellos a la contestación y las sociedades. Los movimientos tienen fluidez, capacidad para incorporar mucha gente, trabajar cosas inmediatas, pegar fuerte, enfrentar, confrontar, desobediencia civil máxima, ocupar edificios; los partidos ofrecen una capacidad de aportar y una visión de los problemas nacional, internacionales, e ideas de disciplina si actúan juntos. Mi idea es incorporar los dos elementos; lo que denomino movimientos político-sociales. No sirve luchar en un sólo sector, pero tampoco formar funcionarios y estructuras rígidas partidarias; fluidez y dinamismo de movimientos, con disciplina y proyecciones nacionales, integrando luchas sectoriales en un proyecto común. El Movimiento de los Sin Tierra por ejemplo, combina las dos estrategias de las que estoy hablando.

Pascual Serrano

http://www.pascualserrano.net/ otra entrevista anterior de P. Serrano a Petras



 
15 de setembre
Pasa del clima Publicado en 11 diciembre, 2015 por prensaclima
¡Tenemos nuevo vídeo de Laponia Beach! Denuncia con humor del colapso ambiental al que nos encaminamos salvo que lo impidamos. El lema: pasa del clima. Dentro del proyecto sobre cambio climático y la #COP21 de París, que (...)

24 d'agost
Fragmento entrevista al filosofo, matemático y escritor Bertrand Russell, en el programa Face to Face, entrevistado por John Freeman En lo intelectual: observa los hechos, no lo que te gustaría que fueran los hechos. En lo moral: entiende que el amor es sabio, y el odio (...)

9 d'agost
Conferencia Ecosocialismo o capitalismo verde, por @JorgeRiechmann(*) (17-1-2017 Córdoba) https://youtu.be/S-jwMXcGTi8
Aquí podemos obtener materiales de trabajo que nos ofrece el autor de la conferencia: [http://tratarde.org/ (...)

concepció&disseny: miquel garcia "esranxer@yahoo.es"