logo_mrg

 

 
dijous 4 de gener de 2007
Sevilla
¡OTAN no!
próxima cumbre de la OTAN
per  mrg-valencia

La globalización del capitalismo y de los conflictos violentos

Tras el final de la Guerra Fría se pasa de un sistema bipolar a otro monopolar, en el que sólo queda uno de los contendientes con supremacía total en el planeta: EEUU. A pesar de esto, todavía existe un cierto reparto de zonas a nivel militar, donde a Rusia le queda el territorio de la antigua URSS. La otra región del planeta que todavía escapa al control estadounidense es China.

Lo que no ha cambiado es la subordinación de los países de la Periferia respecto a los del Centro. Es más, esta situación se agrava cada vez más con la creciente introducción de su economía en el mercado mundial. Las consecuencias son, fundamentalmente, un aumento de las desigualdades y de la degradación ambiental. Esto está produciendo un descontento entre amplias capas sociales en todo el planeta, que sale a la luz en forma de estallidos violentos (Congo, Colombia, México, Argentina, India, Francia, Estados Unidos...). En ellos la única motivación del conflicto no se puede achacar a las consecuencias de la globalización, pero se puede considerar que es, si no la principal, sí una de las más importantes.

Ante este creciente aumento de las desigualdades, desde el Centro y desde las élites gobernantes de la Periferia se está respondiendo de distintos modos. El primer recurso son los medios de comunicación y la educación, que están cumpliendo una función adormecedora en amplias capas de la sociedad. Junto a ellos se ofrecen algunas compensaciones mínimas del Centro a la Periferia. Sin embargo, estos elementos de control no están siendo suficientes y se complementan con los policiales y militares. Desde los centros de poder se es consciente del papel imprescindible de los instrumentos de represión para que la globalización capitalista sea factible. Para asegurar que la industria armamentística y los ejércitos sean efectivos se les sigue dirigiendo desde el estado y se les deja exentos de las actuales corrientes liberalizadoras. El ejemplo más claro es que dentro de la OMC se permite subvencionar todo lo que se quiera a las empresas armamentísticas desde los estados.

Además, otra de las características de este mundo globalizado es la sobreexplotación de los recursos naturales. Una sobreexplotación que está conllevando, además de un incremento de la crisis ecológica, una lucha creciente por el control de los mismos. Sin lugar a dudas el mejor ejemplo es el petróleo. Así, otro tipo de conflictos son los marcados por el control de los recursos. Este es el caso de la invasión de Iraq, en parte del conflicto palestino (con las fuentes de agua jugando un papel importante) o del control del coltan en la República Democrática del Congo. En otros casos, las intervenciones del Centro responden a operaciones de castigo (bombardeo de Sudán e invasión de Afganistán por parte de EEUU) que pretenden el mantenimiento de la hegemonía estadounidense en el mundo y el sostenimiento de su economía. Además, la guerra, por sí misma, es un gran negocio y el comercio de armas también está cada vez más mundializado, apareciendo un floreciente comercio internacional. No en vano actualmente el gasto militar mundial es de 834.000 millones de euros, 15 veces mayor que la “ayuda al desarrollo”.

Así, en la Periferia, los conflictos se caracterizarán por estar localizados en un área concreta (Congo, Golfo Pérsico, Palestina) y crecientemente con un origen en forma de guerra interna dentro de un estado o con influencias de los limítrofes (Yugoslavia, Indonesia, Colombia, Argelia). En el Centro seguirán surgiendo revueltas populares internas (Inglaterra, Francia, EEUU) y asistiremos a más atentados del tipo del 11-S y el 11-M. Sus motivaciones serán, en una parte importante, respuestas más o menos desorganizadas a las consecuencias de la globalización; o acciones de los ejércitos del Centro encaminadas a continuar su dominación o que respondan a su política interior. Obviamente esta caracterización de las causas y de los tipos de conflictos es generalista y en cada caso particular aparecerán matices y excepciones.

La evolución del discurso intervencionista El control del Centro sobre la Periferia durante los años de la Guerra Fría estuvo ejemplificado en el funcionamiento y los objetivos de organismos internacionales como la ONU, el FMI o la OTAN. También han jugado un papel fundamental otras instituciones de carácter regional, entre las que ha destacado la UE. Tras la transformación de las relaciones de poder en el mundo estos organismos también han cambiado. De ellos la OTAN (supeditada a EEUU) es, y seguirá siendo, la encargada de controlar que la relación de dominación no se termine, actuando en el plano militar si todas las demás vías de control han fallado. Junto a esta organización también actúan los ejércitos nacionales del Centro (especialmente el de EEUU) y alianzas como la Unión Europea Occidental (UEO).

La Alianza Atlántica se ha ido modificando desde la caída del Muro de Berlín, transformándose desde un organismo teóricamente defensivo en otro marcadamente intervencionista. Pero esta nueva política intervencionista también se puede observar en la ONU, en la UE o en la política exterior de los países del Centro, muy especialmente de EEUU. No es que antes no existiese intervencionismo, sino que el de ahora está reflejado explícitamente en las organizaciones militares y se justifica con nuevos argumentos.

En una primera fase, en la que las tensiones causadas por el proceso de globalización no habían alcanzado de lleno a los países centrales (antes del 11-S y del 11-M), el intervencionismo se justificó en base a razones humanitarias. En los estados del Centro la democracia parlamentaria implica tener que mantener razonablemente satisfecha a una importante parte de la sociedad, con lo que las guerras deben ser asumibles por la opinión pública. La sociedad actual no se compromete con la lucha contra la pobreza o la degradación ambiental, sin embargo, sí ha adoptado como suyos esos valores. De este modo, lo que en realidad siguió siendo colonialismo, se vendió como “gestión de crisis”, “operaciones humanitarias” y/o “operaciones de mantenimiento de la paz”.

Es verdad que en la antigua Yugoslavia hegemonizada por Serbia el gobierno distaba mucho de ser democrático y de promover el bienestar social o ambiental, pero las motivaciones reales para la actuación del Centro en estos territorios estaban lejos de ser las esgrimidas oficialmente. Si éstas hubiesen sido sinceras ahora tendríamos tropas de la OTAN en Turquía para defender a los kurdos o en Marruecos para hacer lo propio con los saharauis. En Kosova no se buscaba salvar a los albanokosovares sino legitimar a la OTAN, intentar estabilizar los Balcanes, justificar la presencia de EEUU en Europa y responder a intereses económicos y geoestratégicos de las potencias europeas, así como disminuir el área de influencia rusa.

Pero con la llegada de la era Bush (hijo) las cosas cambiaron, y lo que antes eran argumentos de tipo humanitario se fueron tornado por un discurso cada vez más duro, en el que el terrorismo se convirtió en el eje central para justificar las intervenciones. De este modo en Afganistán se pretende controlar un área geoestratégica básica para el transporte de hidrocarburos y para la estabildiad de la zona, todo ello bajo el paraguas de la lucha contra el terrorismo y razones humanitarias. En Iraq, con similares argumentaciones antiterroristas, aunque el peso claro es de EEUU (y Reino Unido), la OTAN también está presente realizando apoyo logístico.

Podemos repasar como este discurso se ha ido implantado en distintos organismos, primero el humanitario, para posteriormente dejar más cancha al antiterrorista.

· Cumbre de la OTAN de Roma (1991): Se recogen las tres motivaciones humanitarias de “gestión de crisis”, “operaciones humanitarias” y/o “operaciones de mantenimiento de la paz” como justificaciones de intervenciones más allá de las fronteras de la OTAN.

· Agenda por la paz de Butros Gali (1992): Describe las misiones militares que deberá abordar la ONU y que serán también las tres marcadas un año antes por la OTAN.

· Reunión de Petersberg de la UEO (1992): Se adoptó como objetivo la posible intervención exterior bajo los motivos humanitarios ya nombrados.

· Cumbre de Helsinki de la UE (1999): Se acuerda crear un “cuerpo militar permanente de paz” de la UE. Este cuerpo realizará misiones “tipo Petersberg”.

· Además este discurso también ha empapado las directivas de defensa nacional de la mayoría de estados como EEUU, Francia o Alemania.

· Cumbre de Washington de la OTAN (1999). La importancia de esta cumbre es crucial, ya que deja fijados los métodos y el discurso intervencionista. Los riesgos a los que dice tener que enfrentarse presentan una tipificación tan amplia y ambigua que permiten intervenir cuando se desee apuntando, principalmente, hacia la Periferia. Por otro lado, el ámbito de actuación pasa a ser el “entorno euroatlántico”, es decir, casi el planeta si se quiere dar una lectura amplia de ese “entorno”. Por último, para actuar, la Alianza ya no necesita el consentimiento de la ONU ni de la OSCE.

· EE UU empieza a marcar un giro en el discurso al introducir conceptos como el de guerra preventiva después de los atentados del 11-S.

· Cumbre de Praga (2002). En ella la OTAN asume la doctrina de EEUU de ataques preventivos sin límites geográficos frente al terrorismo y las armas de destrucción masiva. De este modo queda patente el giro en el discurso hacia lenguajes más duros.

· La UE también asumiría posteriormente el discurso de “intervención temprana, rápida y, en caso necesario, contundente, de la Unión sin importar en qué punto del Planeta”, tanto en su “Doctrina Solana”, como en el proyecto de Tratado de Constitución Europea.

La política de alianzas

Además, la nueva OTAN también actúa a nivel político. En estrecha colaboración con organismos como el FMI o la UE enfocó sus miras hacia los países del Este de Europa tras la caída del Muro y hacia los “estados neutrales” europeos cubriendo distintos objetivos:

· Poder llevar a cabo operaciones con estados no asociados en la OTAN. · Control militar de los países del Este para atajar posibles desestabilizaciones. · Reconversión de los estados postsoviéticos en “economías de mercado democráticas”.

Para estos fines desde la OTAN se han ido creando varios organismos que han incluido a casi todos los países del antiguo bloque comunista (incluida Rusia), así como a la mayoría de los estados europeos“ neutrales”. El primer organismo que se creo fue el Consejo de Cooperación del Atlántico Norte, al que siguió la Asociación Para la Paz (APP), que supuso un grado de cooperación militar mucho más avanzado. El último de ellos ha sido el Consejo Euroatlántico. En la cumbre de Madrid de 1997 se da un paso más con la admisión de la República checa, Polonia y Hungría en la OTAN, proceso que ha continuado posteriormente con la incorporación de Lituania, Letonia, Estonia, Rumanía, Bulgaria, Eslovaquia y Eslovenia en la cumbre de Praga (2002).

Además la OTAN también baraja entre sus aliados a Japón, Australia, Nueva Zelanda, Israel y Corea del Sur, planteando un “eje occiental” en la “Guerra de Civilizaciones” que parece empeñada en fomentar.

Como se puede observar, la relación entre lo militar y lo económico es estrecha y la OTAN no sólo está sirviendo a fines puramente militares, sino que lo está haciendo también a los económicos.

Los enemigos Tras el fin de la Guerra Fría la OTAN y el resto de ejércitos centrales necesitaban de nuevos enemigos para justificar su existencia. En contra de lo que había ocurrido con el Pacto de Varsovia ahora no se dibujó un enemigo concreto sino difuso. Así, de lo que se habla es de “amenazas” y éstas abarcan desde el fundamentalismo islámico a las dictaduras agresivas (o no sumisas) de la Periferia, pasando por el terrorismo internacional, los nacionalismos emergentes, el control nuclear y de fuentes de materias primas estratégicas o los flujos migratorios. Es decir, una indefinición que permite intervenir, dirigiendo las miras hacia la Periferia, prácticamente dónde y cuando se desee, además de retomar la escalada armamentística.

Las herramientas para las nuevas guerras

Las guerras en las que han intervenido los países del Centro han mostrado su poderío militar aplastante sobre sus enemigos, lo que ha hecho innecesaria en muchos casos la intervención terrestre (Bosnia-Hercegovina, Kosova) o ha conseguido que ésta fuese un paseo (Iraq). Por otra parte, el Centro abusa de tener el monopolio de la información y del control que de ésta ejercen las élites dominantes. Las actuales intervenciones sin el moderno armamento serían impensables, pero sin una opinión pública interna que las apoye o se calle tendrían un coste político muy alto, como se comprobó en la guerra de Iraq.

Como consecuencia del cambio de enfoque de la OTAN se ha formalizado una nueva configuración de los ejércitos multinacionales. Un primer instrumento que se creó fueron las Fuerzas Operativas Combinadas Conjuntas (FOCC). Éstas suponen que no todos los miembros de la OTAN tengan que intervenir a un mismo tiempo en las operaciones que surjan. Además se permite la participación de soldados de países ajenos a la Alianza, como los de la APP.

Las FOCC implican que el ejército deba tener un alto grado de profesionalización y de tecnificación. Las motivaciones para la creación de las FOCC fueron:

· Reparto de los gastos entre los EEUU y el resto.

· Mayor legitimación de las intervenciones al estar participando en ellas países de la zona o “estados neutrales”.

· Posibilitar la intervención más allá de los artículos 5 y 6 de la Alianza, antes de que la OTAN se legitimase a sí misma para hacerlo en la cumbre de Washington mencionada anteriormente.

Ejemplos claros de actuaciones de este tipo son el ensayo de FOCC que supuso la primera Guerra del Golfo, la misión en Bosnia-Hercegovina, la intervención de la OTAN en Kosova o Macedonia y, claro está, en Afganistán.

La creación de las FOCC se demostró insuficiente en un contexto internacional cada vez más inestable. De este modo nacieron el proyecto de Fuerza de Reacción Rápida (UE) y la Fuerza de Respuesta Rápida (OTAN) que, aunque se plantea con posterioridad a la de la UE, se plasma antes (ya que la UE no tiene capacidad militar autónoma de la OTAN). Ambos organismos están creados con una voluntad claramente intervencionista para hacer frente a las crisis que surjan de manera rápida. En este caso lo que se constitye no es un instrumento como las FOCC, que deben ser aprobado y creado para cada misión, sino que la Fuerza de Respuesta Rápida es un ejército de 21.000 soldados listo para actuar en cualquier lugar del planeta en sólo unos días (entre 7 y 30).

Todo ello con un aumento del 70% en los gastos militares a nivel mundial.

El Estado español en el pelotón de cabeza

En el 2000 se presentó el Libro Blanco de Defensa donde se nombran misiones de “imposición y mantenimiento de la paz” como acciones a desarrollar por las tropas del Estado, sin que sea necesaria la aprobación de la ONU para realizarlas.

Por otra parte, el ejército se está profesionalizando y modernizando, teniendo una presencia activa en la OTAN, la UEO y el Eurocuerpo; y la tendrá en el ejército de la UE.

La política del Gobierno en general sigue la de EEUU, como lo atestiguan la ampliación de la base de Rota para convertirla en la principal base de EE UU en el Mediterráneo, la movilización de tropas a Afganistan o los vuelos “secretos” de agentes de la CIA haciendo escala en el territorio español. Aunque es cierto que la retirada de las tropas españolas destacadas en Iraq supuso un cierto portazo a la política estadounidense.

En el Estado español en la actulidad se encuentra el cuartel terrestre de la OTAN en el Mediterráneo, con sede en Retamares (Madrid), un cuartel de alta disponibilidad para el despliegue de tropas en Bétera (Valencia) y Zaragoza está postulándose como otro cuartel más de la Alianza, en este caso dedicado al espionaje y la vigiliancia internacional. Este cuadro se completa con la base de Rota (Cádiz) y la de Morón (Sevilla) con uso compartido entre España y EEUU.

Y ante todo esto ¿qué?

Desde Ecologistas en Acción consideramos que la OTAN es uno de los instrumentos que trabajan por la insostenibilidad del planeta, ya que ningún ejército defiende la paz. Porr lo tanto, abogamos por su disolución y la declaramos non grata en Sevilla.

Consideramos que para la regulación de los conflictos se deben adoptar, como paso imprescindible, políticas que vayan encaminadas hacia la creación de una seguridad común, universalizando una vivienda y alimentación adecuadas, una educación y salud básicas, con la abolición de las jerarquías y con un medio ambiente limpio. En los conflictos existentes la paz sólo se puede alcanzar como consecuencia de un proceso de negociación entre todas las partes implicadas en el cual se depuren responsabilidades.





Zip - 327.3 kB, 0 x 0 pixels


 
25 de novembre
14 de noviembre 2017
Conversaciones en La Central (40) @Yayo_Herrero y @Rosa_Colmenarejo "Crisis ecosocial y perspectivas de cambio"

concepció&disseny: miquel garcia "esranxer@yahoo.es"