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dijous 12 de març de 2009
CONTEXT POLÍTIC I ECONÒMIC DEL PROCÉS DE PRIVATITZACIÓ DELS SERVEIS PÚBLICS I SOCIALS
Miren Etxezarreta al III Fòrum Social de Mallorca 2009
MIREN ETXEZARRETA ZUBIZARRETA

Tercer Fòrum Social de Mallorca

El Tercer Fòrum Social de Mallorca es va centrar en la defensa i recuperació dels serveis públics: educació, sanitat, serveis socials i transport. El tercer Foro Social de Mallorca se centró en la defensa y recuperación de los servicios públicos: educación, sanidad, servicios sociales y transporte.

Hem començat aquest III Fòrum Social de Mallorca i, després d’aquesta estona tan interessant amb aquesta música que ens ha agradat tant, passam ja a la part d’explicació i de començament teòric del que anam a fer aquests dies.

Tenc el gust i l’honor de presentar la primera ponent d’aquests dies, que és na Miren, -està escrit Maria Aràntzazu, però ens diu que sempre li diuen sempre Miren- Etxezarreta Zubizarreta. Ja sabeu d’on ve això. I és economista. Ha vengut avui aquí expressament per aquest acte. S’ha dedicat més de quaranta anys a l’ensenyament universitari, a la Universitat Autònoma de Barcelona, sempre des d’un enfocament crític de l’Economia. Ha treballat i treballa en els moviments socials a Catalunya i també a l’àmbit europeu. Actualment, ja jubilada, exerceix la seva activitat sobretot en el Seminari d’Economia Crítica anomenat TAIFA. Està a internet www.seminaritaifa.org. Ens explicarà què és. Treballa sempre amb un enfocament crític i divulgatiu de l’economia. Perquè la gent, tots nosaltres i tots els altres coneguts, i veïnats i tothom puguem entendre més fàcilment el món que ens rodeja.

El títol d’aquesta xerrada, el teniu al programa: “El context polític i econòmic del procés de privatització dels serveis públics”. Amb altres paraules aquestes jornades nostres van sobre els serveis públics. Veurem aquests serveis públics com s’estan privatitzant. I per què es privatitzen. El context polític i econòmic. Per tant, ens explicarà quatre parts ben clares:

* Tendències actuals de les privatitzacions. * Segon: estratègies mundials del capitalisme del segle XXI que estam vivint ara. * Tercer: per què aquestes tendències? A qui perjudiquen i a qui afavoreixen? * I per últim, dins l’actual profunda crisi econòmica que vivim, segons ella, probablement que passarà amb els serveis socials.

Tenim fins a les 9 i mitja. Però li hem demanat que hi hagi temps per al diàleg, entre tots, perquè allò que cercam dins aquestes jornades no és tant conèixer coses, sinó sobretot sebre per actuar. Tens la paraula...

Miren Etxezarreta:

<http://blip.tv/file/1906685/>

Molt bé. Moltes gràcies. Bona nit a tothom. I moltes gràcies per esser-hi aquí. Perquè en una tarda tan maca com fa, posar-se a escoltar una persona, en lloc de passejar, ja és d’admirar. Jo parlaré en castellà, perquè em sento més familiaritzada amb la llengua del imperio... De totes formes, quan farem el col·loqui, cadascú que parli en lo que le venga bien...

Hoy nos hemos reunido aquí para iniciar estas jornadas, terceras jornadas, con un tema que me parece de gran interés, en el sentido de que cada día está siendo más atacado y más destruido en una gran parte por los intereses económicos que iremos viendo.

Quizá nos interesa, muy brevemente, hacer una definición, primero, de qué son los bienes públicos, puesto que muchas veces se habla de bienes públicos, pero no se tiene demasiado claro lo que éstos son. Aunque, a juzgar por la lectura del Manifiesto, me parece que lo tienen ustedes bastante claro, pero puede ser una manera de comenzar.

Nosotros vivimos en unas sociedades, o vivimos, gracias a que tenemos una serie de elementos, una serie de productos que nos permiten cubrir nuestras necesidades. Y en países como el nuestro, cubrir nuestros deseos también, o una gran parte de nuestros deseos.

Estos productos que cubren nuestras necesidades y nuestros deseos se han producido de formas muy diferentes en distintas etapas de la historia. No es lo mismo la etapa en la que los habitantes primitivos recolectaban los productos de los árboles, a la etapa actual en la que podemos tener el ordenador más moderno de todos.

En la etapa actual, la mayor parte de los productos que necesitamos para la vida se producen a través de la industria de los servicios y fundamentalmente organizados por medio de las empresas que buscan con ello obtener un beneficio.

Es a través de la venta de esos productos en el mercado como se cubren una gran parte de nuestras necesidades. No todas, como veremos en un segundo.

Y cuando esas necesidades se cubren a través de la compra y la venta de productos, por una parte, de las empresas, y por otra parte, de las personas, de las familias y de los grupos sociales, lo que estamos es ante la transacción de unos bienes que denominamos mercancías, porque se producen para obtener un dinero con estos bienes y para obtener con esos bienes un beneficio.

Es decir, el bien sigue siendo un bien que cubre una necesidad, pero tiene una primera transformación, digamos, que se convierte en una mercancía, en algo que en nuestras sociedades es necesario comprar.

Hay algunos bienes, todavía, que no se necesitan comprar, los que se mueven en el ámbito de la familia, fundamentalmente; pero cada vez son menores, en proporción con todo el resto de lo que compramos. Y diríamos, entonces, que son bienes de tipo familiar, bienes de tipo cuidados. Y tenemos los otros que son los bienes de tipo privado, fundamentalmente.

Esos bienes, en general, dan a su propietario, al propietario de esos bienes, el derecho exclusivo de su uso. Que si yo compro patatas, uso esas patatas para comérmelas. Y, si yo me las como, no se las puede comer nadie más.

Es decir, que tenemos como dos aspectos que definen el bien de tipo privado que es la utilización exclusiva por el propietario de este bien privado, y, por lo tanto, la imposibilidad de que otro lo utilice. Incluso aunque compre algo para hacer un regalo, en el momento que yo cedo ese bien en el regalo, pierdo el poder sobre ese bien.

Esto son los bienes privados que, insisto, son una gran mayoría de los bienes que sirven para cubrir nuestras necesidades y satisfacer nuestros deseos.

Pero no todos los bienes pueden controlarse de esa manera. No todos los bienes responden a la propiedad y al uso de esa propiedad, o en razón de esa propiedad. Y es debido a que en muchos casos, en bastantes casos, hay una serie de bienes que pueden ser utilizados por personas que no son propietarias de esos bienes, sin perjudicar a otras personas que los puedan también utilizar.

Ésta es una definición bastante técnica de lo que es un bien público, en el sentido de decir, un bien público supone que ese bien puede ser utilizado por diversas personas sin que las unas impidan a las otras la utilización de este bien. A diferencia de lo que he definido como bienes privados.

Los ejemplos nos pueden ayudar a entender. La limpieza de las calles, por ejemplo. Yo no puedo limpiar una calle, o un ayuntamiento no puede limpiar una calle y hacer que unos usen esa calle limpia y otros no. Es verdad, como veremos luego, que hay formas de modular la utilización de esos bienes. Pero, en general, los bienes públicos están abiertos al uso de la población en su conjunto.

Si se construye una carretera para ir de un pueblo a otro, eso es un bien público. Si se hace una traída de aguas, la traída de aguas está hecha y normalmente se pueden enchufar a esa traída de aguas todos los ciudadanos de un municipio o de una ciudad.

Es decir, que son bienes que pueden ser utilizados colectivamente. Yo creo que lo importante es la palabra colectivo que nos identifica aquí lo que es un bien público.

Normalmente estos bienes públicos de tipo colectivo no son fáciles de identificar para un cobro. Es decir que es difícil cobrar por la limpieza de una calle individualmente, ni a los grupos, ni a las familias, ni a las personas. Pero sí que son producidos para todo ese colectivo.

Por eso generalmente no los suelen producir las empresas privadas, porque sería bastante difícil identificarlos con un pago individualizado. Y por lo tanto, normalmente, enseguida matizaré, los bienes públicos son producidos y puestos a disposición de la población por las instituciones públicas.

Hay otros bienes que, sin ser estrictamente estos bienes públicos, son también bienes que la población en general, la sociedad en su conjunto, en sus diversas manifestaciones, ha ido evolucionando y viendo que esos bienes son suficientemente importantes como para que no solamente puedan ser usados por aquellos que pueden pagarlos.

Son bienes que podrían sostenerse que solamente los usen los que pagan por ellos. Pero es una idea, es un planteamiento ideológico y político el que señala que no tienen que estar exclusivamente a disposición sólo de los que los pueden pagar.

Entre éstos tendríamos la salud, la educación, las pensiones, la asistencia social. Es decir que esos bienes sí que se podrían individualizar y exclusivizar. Las personas que tengan ya cierta edad recordarán probablemente, o yo por lo menos me acuerdo, cuando para ir al médico había que pagar y, si no pagabas, no podías ir al médico. Realmente había médicos que se decían los médicos buenos que visitaban a los pobres sin cobrar. Pero, si no te visitaba un médico de los buenos sin cobrar y eras pobre, no tenías el médico.

Igualmente no ibas a la escuela, si no había dinero para pagar la escuela. Y pensiones en aquella época no existían prácticamente.

Es decir, que son unos bienes que aunque no tienen el carácter técnico de los bienes públicos, sí son unos bienes sociales que, por la presión de las distintas poblaciones, por la lucha de las poblaciones para lograr que esos bienes fundamentales estén a disposición de todo el mundo, se han convertido en derechos sociales.

Y entonces el tratamiento de los bienes públicos y el tratamiento de los derechos sociales es un tratamiento mucho más orientado desde la óptica de las autoridades públicas y desde la óptica sobre todo de los valores ideológicos y políticos, que de los valores estrictamente económicos de los bienes privados.

Yo creo que con esto tenemos una pequeña definición de la diferencia de los bienes y evidentemente ustedes saben que los que yo me voy a dedicar hoy es a los bienes públicos y a los derechos sociales.

¿Cómo hemos llegado a estos bienes o a estos derechos sociales?

La historia es muy larga. Yo no voy a hacer historia ahora. Pero sí que sabemos también que antes de 1929 la mayor parte de los planteamientos sociales que existían, hablando siempre del mundo desarrollado, del mundo rico, no del mundo de la periferia, estoy hablando de los países centrales fundamentalmente, antes de la crisis del 29, el enfoque que dominaba la sociedad acerca de cuál tenía que ser el papel del Estado, -y supongo que queda claro que por Estado hablamos de todas las instituciones públicas, no hablo sólo de Madrid, hablo de Madrid, hablo de las comunidades autónomas, hablo de los ayuntamientos, hablo de las instituciones internacionales, como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, es decir, todo aquello que es público-, se suponía que el papel del Estado era meramente el estado liberal, no neoliberal sino el Estado liberal, que planteaba que el único papel del Estado era mantener la ley y el orden. Y que el resto tenía que ser privado.

Es de ahí desde donde luego recuperarán los neoliberales sus planteamientos.

Realmente hablar de asegurar la ley y el orden era hablar de asegurar la propiedad privada, la seguridad de las personas y algunos muy pocos servicios públicos son absolutamente necesarios para la higiene pública.

Es decir, la necesidad de una traída de aguas, no a las casas, pero sin ninguna duda fuentes municipales que tenían que existir, la recogida de basuras, en algunas etapas posteriores las cloacas, etc, etc.

Es decir, en aquel período el papel del Estado era reducido al mínimo en cuanto al planteamiento de la vida social.

La industrialización que surge el siglo XX fundamentalmente, surge en el XIX, pero vamos a hablar fundamentalmente del siglo XX, la industrialización y el crecimiento de la clase obrera llevó a que hubiera una mayor urbanización y también a la aparición de las grandes ciudades, o al crecimiento de las ciudades porque ya existían. Y entonces hizo que esos bienes públicos fuesen todavía más necesarios para sostener, repito, la higiene colectiva.

Pero además, durante toda esta etapa, se desarrolla fuertemente el socialismo. Y con el socialismo las clases obreras que se habían desarrollado durante todo el período de la industrialización, empiezan a exigir cierto tipo de derechos.

Las dos cosas juntas. Por una parte la industrialización, y por otra parte la lucha de las poblaciones, sobre todo de las clases trabajadoras, para lograr algunos derechos, y el temor a que, si no se daban esos derechos, las clases obreras se convirtieran al socialismo, hizo que algunos gobernantes comenzasen a buscar, a generar, a organizar en sus países algunos pequeños derechos de lo que llamaremos después el Estado del Bienestar.

Es curioso que es en 1909 que un dictador alemán, Bismark, realmente es el primero que establece las pensiones públicas, establece un sistema de pensiones. Y establece el sistema de pensiones porque en aquella época había una profunda efervescencia social, había muchas luchas de los obreros socialistas y comunistas de aquella época. Bismark mira de paliar y de tranquilizar todo aquello, no sólo con las armas, como hacen todos los dictadores, pero además de con las armas, que también lo hizo él, también proporcionando servicios sociales.

Todo esto fue evolucionando hasta 1920-21 y en 1929 todos sabemos que hubo la crisis económica que hasta ahora ha sido la mayor de toda la historia del capitalismo que, como todos sabemos, ha tenido muchas crisis. Y esto hizo que el Estado llegase gradualmente a abandonar su tradicional liberalismo.

Hay una cosa interesante, no solamente para los servicios sociales, sino también para nuestra interpretación de la crisis, en el sentido de que todas las crisis importantes que ha habido hasta ahora, han supuesto un gran cambio en la política pública. Unas veces a mejor y otras veces a peor, pero siempre suponen un gran cambio.

Y lo digo porque supongo que esta crisis que estamos sufriendo también va a suponer un gran cambio. Y luego comentaré, si tenemos tiempo, si será a mejor o será a peor.

La cuestión es que la gran depresión hizo que se abandonaran las ideas liberales tradicionales y cambió la idea sobre el papel del Estado. Se adoptó el intervencionismo del Estado como un instrumento importante de la vida social. Es decir, el Estado ya no tenía que ser únicamente garante de la ley y el orden, sino que tenía que ser también un elemento importante de la organización de la economía y de la vida en general de la sociedad.

Por una parte, el Estado tenía que ser responsable de que hubiera empleo para todos los trabajadores, tenía que ser responsable de que hubiera un desarrollo económico satisfactorio por lo menos. Y se tenía que responsabilizar también de la solución al problema de la población desempleada que ya existía desde entonces.

Es decir que la crisis del 29 supone un punto de inflexión importante hacia el comienzo, aunque con Bismark como ya les he dicho lo había empezado, hacia la consolidación o la ampliación del Estado del Bienestar.

Después de la Segunda Guerra Mundial, que como todos sabemos es, lo digo por la gente joven que a lo mejor no se acuerda, de 1939 a 1945, hay un período de extraordinario crecimiento de las economías capitalistas centrales.

Es decir, es un período que los franceses llaman “los treinta gloriosos”. Son 30 años en los que realmente la economía del mundo occidental funciona extraordinariamente bien. Y no había crisis en ese período. Es el período más largo de la historia reciente en el que no ha habido crisis.

Y el papel del Estado seguía creciendo, el Estado era cada vez más responsable de la vida económica de los países, como les he dicho. Y también el movimiento obrero era muy potente. Había mucha industria. Los trabajadores estaban agrupados en industrias, en ciudades. El movimiento obrero tenía mucha fuerza. Se había salido de la Segunda Guerra Mundial con una visión relativamente progresista de la sociedad. Y esto llevó a crear, a ampliar cada vez más el Estado del Bienestar.

Es decir, se generaron que esos bienes públicos que hemos dicho, de necesidades básicas de la población, y los derechos sociales de salud, educación, pensiones y asistencia social fueran considerados como derechos importantes de la población.

Dejaron de ser mercancías. Ya no se compraban con el dinero que uno tenía. Por supuesto, de alguna forma se tienen que financiar. Y se financiaban con impuestos. Pero los impuestos todos sabemos que pueden ser más o menos progresistas.

Es decir, se vivió una etapa, desde el año 45 hasta el año 75, de ampliación y desarrollo del Estado del Bienestar, con los bienes públicos y con los derechos sociales.

El caso de España era un poco particular, porque, como tuvimos la dictadura, el Estado del Bienestar fue absolutamente mínimo. Es únicamente al final del franquismo que se empezó a querer justificar un poco, con un poco del Estado del Bienestar. Pero de todas formas, a mucha distancia del resto de los países del continente europeo, y sobre todo de la parte occidental del continente europeo.

En la parte oriental, Rusia y los países satélites, que eran una parte muy importante de Europa, aunque muchas veces se nos olvida, había otro sistema. Pero ese sistema hacía que el Estado del Bienestar fuera todavía más un derecho social, un Estado del Bienestar financiado de una manera diferente; pero los derechos sociales eran todavía considerados como derechos más primordiales, más primarios que lo que eran en el mundo occidental.

De todas formas, el Estado del Bienestar se consolida en los dos sitios.

Había entonces, para rematar un poco toda esta etapa histórica, las empresas productivas que eran públicas: la energía eléctrica era pública, en Francia ha sido pública hasta hace muy poco y en otros muchos países también. En Italia hubo una gran institución pública que se llamó el IRI (Instituto de Reconstrucción Industrial) que industrializó Italia, sobretodo toda la parte norte. En España el INI jugó un papel importante de industrialización. Y todo esto se hizo con industrias públicas, en una gran parte por lo menos.

En América Latina también pasó lo mismo, pero hoy no tocaremos América Latina, porque sinó nos armaríamos demasiado lío...

Por otra parte los servicios públicos, luz energía, comunicaciones se hicieron casi todas públicas en todos estos países. Excepto en España. En el Estado español, realmente el agua, por ejemplo, no es pública más que en muy pocas ciudades, a diferencia del resto del continente europeo: en Francia el agua es pública, en Alemania el agua es pública, pero en el Estado español el agua está a través de las empresas privadas.

Es decir que durante todo este tiempo teníamos un gran Estado del Bienestar para las industrias, para los servicios públicos y para los servicios sociales, la educación se hizo universal incluso en el Estado español, la educación pasó a ser universal, aunque se remató esa tendencia una vez que se había llegado al período de transición.

Pero en los años 70, como todos sabemos también, hay otra gran crisis económica, no tan fuerte como la del 29, no tan fuerte como la de ahora, pero era una crisis económica importante.

Y en esa crisis económica otra vez vuelven a cambiar las cosas: se debilita el movimiento obrero, por razones que no podemos entrar hoy, pero que podemos hablar si tenemos tiempo luego en el coloquio, se debilita fuertemente el movimiento obrero; los partidos que habían sido puntas de lanza en la lucha por todos estos derechos llegan a una especie de pacto histórico en el que reconocen que el capitalismo puede ser aceptado a cambio de, y entonces se debilita también toda la parte de los partidos políticos más radicales; se agota, se dice, el modelo intervencionista.

Y al mismo tiempo se profundizaba el capitalismo en una nueva etapa. Es decir, ¿crisis? Cambio de etapa. Cambio de etapa no quiere decir cambio de sistema. Sigue siendo capitalismo. Pero ese capitalismo cambia de etapa.

Y en los setenta la crisis llevó a los capitalistas a buscar una estrategia global, en los 70 se inicia un poco aquello de la globalización, de lo que tanto se ha hablado, y se pasa de un estado intervencionista a un intento por parte de los poderes fácticos -es decir, cuando me refiero a poderes fácticos, me refiero a poderes económicos y a poderes políticos asociados con ellos- a impulsar que el Estado siguiera una política económica no ya liberal sino neoliberal.

Que esencialmente quiere decir que esa política económica se dirija muy directamente a favorecer los intereses de los capitales, del mundo de los negocios, y que respecto a las poblaciones haga el mínimo que tiene que hacer para sostenerles tranquilas, es decir, para justificarse y para que estén sin grandes alteraciones y sin grandes problemas.

En conjunto, las presiones de este capitalismo global y las específicas de la Unión Europea que fueron especiales también, forzaron las privatizaciones en la Unión Europea, las privatizaciones de las tres clases de los bienes que hemos dicho antes: de las empresas industriales, de los bienes públicos y en la última etapa, que es la que estamos ahora, de los bienes sociales.

Estas etapas se corresponden un poco en lo que les señalo en la pantalla. Y la privatización fue también un eje crucial en la transformación del Este de Europa que se inicia a partir de 1990.

Ahora nos encontramos en el punto 6 que hay otra crisis, muy importante por lo que parece y por lo que se está percibiendo. Y parece que también van a cambiar las cosas. Es decir que hasta ahora se ha estado trabajando para desnacionalizar, es decir para privatizar todo lo que existía nacionalizado anteriormente. Ahora vamos a ver que algunas cosas van a volver a nacionalizarse. Pero no todas, ni mucho menos. Mientras que otras van a seguir privatizándose.

Es decir,

vamos a ver qué significará la crisis en la nueva dinámica de las instituciones públicas.

Éste es un dato simplemente para que tengan una idea de cómo evolucionaron en este período de los años 90 las privatizaciones. En la parte de abajo son las privatizaciones en la Unión Europea. Las amarillas son las de los países del Este. Y las otras es el total de privatizaciones en el mundo.

Todas estas estimaciones son muy arbitrarias. Se pueden discutir desde montones de métodos, desde montones de puntos de vista pueden cambiar bastante. Pero lo que nos dan por lo menos es una idea de cómo han ido evolucionando. Y pueden ustedes ver, hacia el año 1998 las privatizaciones se disparan.

Ésta es otra información que ya está dividida por países, y vemos que en España se privatiza mucho dinero, 38,6 billones de euros. Ahora nos hemos acostumbrado a que sean los billones de euros y parece que no es para tanto. Pero cuando traducimos los euros a pesetas, esto son muchos, muchos ceros, y es bastante impresionante.

Y vemos además que es el cuarto país en privatizaciones, aunque no somos un país tan grande como los otros que están por encima nuestro. O sea, Francia tiene mucha más riqueza y muchos más habitantes. Alemania muchísimo más. El Reino Unido también. Italia menos, pero como tiene un determinado régimen están ahí también desde entonces.

Y esto es un poco lo que pasó con el sector bancario en estos años. Y vemos cómo el sector bancario fue uno de los aspectos que más se privatizó, sobre todo en el Estado español.

Fíjense en 1970 teníamos una cierta banca pública, y para 1995 prácticamente la banca ya había disminuido para desaparecer el 2002. Es decir, ahora no tenemos banca pública de ninguna clase.

Es decir, que hay un período de gran intensidad acerca de privatizar todo lo privatizable en el mundo de la producción y en el mundo de las finanzas. Veremos que el mundo de los bienes públicos y el mundo de los bienes sociales son etapas posteriores.

Pero ¿qué es privatizar?

Lo mismo que hemos dicho de bienes públicos, no nos queda más remedio que pararnos un poco para hablar de qué es la privatización. Porque la privatización en las primeras etapas, sobre todo cuando se hablaba de empresas productivas de tipo industrial, había un concepto tradicional de privatización, que era el de los años 80 en este país.

En este país las privatizaciones empezaron seriamente el año 82 cuando entró el gobierno socialista con Felipe González, que se sintieron justificados y se dedicaron a privatizar muy fuertemente todo lo que se podía privatizar en el mundo industrial, con el apoyo de todas las instituciones internacionales, no de la Unión Europea porque todavía no estábamos en la Unión Europea, y con el apoyo también del gobierno de aquella época.

Este concepto tradicional suponía que lo que se hacía era vender la propiedad pública: los bancos públicos se vendieron, las industrias públicas se vendieron y también sabemos todos que en muchas ocasiones se vendieron con bastantes irregularidades. Es decir que se vendieron empresas públicas y bancos con muy buen precio para los compradores. Pero no entraremos en el tema de la corrupción hoy, porque eso nos desviaría un poco de nuestro objetivo.

Y cuando la empresa se vende, efectivamente se pierde totalmente el control público. Por ejemplo, en Astilleros, desaparecen los astilleros públicos y quedan me parece que Ferrol, que debe ser el único público.

O se mantiene la regulación para la actividad privada. Por ejemplo, en el caso de la electricidad, se venden las empresas eléctricas, pero hay una cierta regulación pública que todavía dice: “Bueno pero usted no me puede quitar la luz o la energía eléctrica de los pueblos pequeños donde no es rentable ir... O tiene usted que tener unos sistemas por los cuales no puede dejar de dar suministro de luz”.

Es decir, que se mantiene una cierta regulación pública bastante débil.

Éste es el concepto tradicional, en el cual diríamos que el Estado vende las empresas a un inversor privado. El inversor privado le paga al Estado por la transferencia de propiedad, y el Estado regula. Es muy fácil de entender. En ese caso, por ejemplo, si se privatiza la salud, lo que se hace es vender los hospitales, y pasa de un interés público con un objetivo de suministro universal y gratuito, a un objetivo de competencia, de beneficio privado. Y se mantiene también una cierta regulación en otros sectores.

Esto era el concepto tradicional de privatización que ha durado prácticamente hasta los años 90.

Este concepto tradicional, sin embargo, se ha ampliado enormemente y se ha expandido, de forma que hoy la privatización es mucho más de lo que estamos comentando hoy aquí hasta ahora. La privatización tenemos un enfoque amplio que es el que nos interesa más al hablar de temas de derechos públicos y de derechos sociales.

¿Quién es el propietario del Sistema de Pensiones? O ¿quién es el propietario de la Educación? O ¿quién es el propietario de la Salud? Y entonces lo que se hace es transformar el contexto: los niveles de provisión de servicios.

Por ejemplo, si decimos que se ha privatizado la salud, mucha gente nos podrá decir: “No se ha privatizado la salud, porque la gente no paga por el servicio de salud”.

Bueno, cuidado, la gente sí paga por el servicio de salud un parte. importante de las mercancías. Hasta hace unos años no se pagaba por una parte de las mercancías. Yo supongo que la gente que tiene canas se acuerda de cuando ibas con la receta y no tenías que pagar. Pero ahora ya hay que pagar, es decir es una parte de privatización del sector de la salud que son las medicinas.

Pero de todas formas no se paga todavía la medicina directamente.

Es decir, lo que se está intentando hacer, de formas muy elaboradas, y muy sofisticadas, es conseguir que se pase de un servicio predominantemente público a un enfoque competitivo privado. Pero que se haga de una manera, digamos, gradualmente, con muchas etapas intermedias, e incluso coexistiendo los dos sistemas.

Y dentro de ello podríamos mencionar algunos elementos. Por ejemplo, una de las formas de implantarlo es de forma que el sector público sigue financiando el sector, pero lo financia a través de pasar al sector privado, y el público no paga. Que es lo que está pasando con la privatización de la sanidad en los CAPS. Nosotros no pagamos, pero hay muchos CAPS que están ya privatizados. Es decir, el Estado paga a una compañía privada, en muchos casos formada por los propios médicos, que realmente son los que nos dan el servicio.

Esa es una forma ampliada de privatización.

Hay otra forma que es el haber pasado que los criterios del sector privado sean los que rijan incluso en el funcionamiento de las empresas públicas.

Por ejemplo, en empresas que son públicas de, es que ya quedan tan pocas que no sé ni qué ejemplos poner, pero supongamos por un momento que las empresas de aguas no fuesen privadas, porque en España lo son. No sé en Mallorca qué pasa. Pero en Barcelona y en muchas ciudades españolas el servicio de aguas es privado, el de la SAUR, no de la SEUR sino de la SAUR... es además una compañía que está haciendo un trabajo de privatización de aguas en el mundo entero, sobre todo en los países periféricos, en los países más pobres, de gran dureza.

Si la empresa de aguas fuera pública, lo que les obligan es a que los criterios de contabilidad, no los mecánicos, no los administrativos, sino los criterios por los cuales se rige la operación de la empresa, correspondan a criterios del sector privado, que quiere decir que tienen que tener un beneficio.

Es decir, las empresas públicas no tenían por qué tener un beneficio, si su tarea es una tarea social. Bueno pues, toda esta dinámica del neoliberalismo lleva a que las empresas públicas tengan también criterios de beneficio.

También se ha privatizado mucho a través de la externalización. Es decir, yo externalizo trozos de empresas y las convierto en privadas, aunque dejo otras. Por ejemplo, yo no conozco un solo hospital donde los empleados de la limpieza sean públicos. Todos los empleados de la limpieza están ya contratados a empresas privadas. Y hay proyectos de seguir privatizando prácticamente todos los servicios que no sean estrictamente sanitarios. Porque parece que el sanitario, comentaremos luego, todavía requiere más sofisticación

Hay que considerar también otra forma de privatizar que es exigir a las instituciones públicas autonomía financiera.

Es decir, se le da a una institución pública un presupuesto fijo y se le dice: “ahí te arregles, de esto no nos pidas un euro más, porque no te podemos dar y con eso te apañas”.

Claro, si con eso no se llega a cubrir el servicio público, entonces la puerta está abierta para cubrir el servicio con aspectos privados.

Por ejemplo, en Barcelona una gran parte del servicio del transporte urbano, la mayoría es público. Pero hay una parte muy importante para los pueblos de la periferia, que son todos transportes privados que actúan bajo el paraguas del servicio público, pero que son absolutamente privados. Y los precios también son distintos.

Una forma que querría llamar la atención también a cómo son las nuevas formas de privatización, es lo que llaman el partenariado público y privado.

Además queda muy bonito. Lo de partenariado parece que es algo como muy participativo, que es simplemente que hay un acuerdo entre el sector público y el sector privado, en el que el sector privado invierte en un equipamiento público y el sector público pagará a ese sector privado el coste de esa inversión y los beneficios de esa inversión.

Esto es el modelo de los hospitales en Madrid, por ejemplo. Y me parece que en Mallorca también. No sé. Siento mucho no conocer Mallorca, para poder poner ejemplos locales, pero verdaderamente no puedo decir algo que no sé.

Entonces, qué sucede con esto? Que el sector privado hace una inversión importante, y el sector público hace un contrato de treinta o de cincuenta años, comprometiéndose a pagar una renta. Al sector público dicen que les es más fácil, porque no tienen que financiar toda la inversión a la vez. Pero bueno, eso se puede financiar con deuda pública y no sería tan complicado. Y de todas formas tienen que pagar todo el beneficio del sector privado.

Pero además, el sector privado no solamente hace la inversión, sino que exige que el sector público le garantice la utilización y la privatización de todos los servicios que no son fundamentales, en el caso de la salud, por ejemplo.

Y cada vez más se está asistiendo, como les decía antes no sólo a la limpieza, prácticamente la mayor parte del trabajo de laboratorio en los hospitales está ya privatizado. El trabajo de muchos aparatos bastante importantes está ya también privatizado.

Y ahora una de las cosas que está en estudio, dicen, y que son bastante preocupantes, me parece a mi, es que van también a privatizar el servicio de hostelería. Es decir, consideran que en el hospital hay los servicios médicos por un lado y la hostelería por el otro. Tú te quedas allí las noches que haga falta. Entonces lo que quieren es privatizar el servicio de hostelería, de forma que probablemente los usuarios tengan que pagar una parte importante del servicio de hostelería.

Bueno, esto puede tener consecuencias muy negativas. Primero, porque habrá que pagarlas con un beneficio. Pero segundo, porque si uno tiene que pagar por los días de estancia que esté allí procurará marcharse a casa pronto, y a lo mejor se va a ir antes de estar totalmente recuperado.

Y por otra parte yo me pregunto que si empiezan realmente a privatizar el servicio de hostelería, cuánto vamos a tardar hasta ver que hay distintos menús: usted quiere comer el menú de 6, el menú de 8, el menú de 10. Y el menú de 10 a lo mejor es más sano que el menú de 8. Cualquiera sabe!

Es decir, que todo esto abre la puerta a una combinación enorme de servicios, de distintas formas, que son los que podemos ver aquí y otros muchos más.

Hoy precisamente en El País, en la edición impresa, viene un comentario que aunque vaya a suponer dos minutos me voy a permitir leerlo:

“En el Hospital Clínic de Barcelona hay una empresa de asistencia sanitaria privada que utiliza las instalaciones, equipamientos y el personal médico del hospital. La diferencia es que el paciente paga y los médicos trabajan fuera de su horario laboral en el Clínic, pero son los médicos del Clínic. Barnaclínic -está registrado- nació el año 2000 y cuenta con 311 médicos del Clínic -no son ni uno ni dos- que compaginan la actividad pública y privada en el mismo centro. En 2008 atendieron a 43 mil pacientes y facturaron 12 millones de euros. De este negocio el Hospital Clínic obtuvo unos ingresos de 8 millones que le pagó Barnaclínic por el uso de sus instalaciones y equipos. Este año la dirección de Barnaclínic promocionará sus servicios en el extranjero para atraer nuevos pacientes. Éste es un modelo único en España. -saben que los catalanes son muy inteligentes y muy hábiles para las posibilidades de detectar negocios-. Pero no está exento de críticas, -dice el mismo País-. Es una cuestión de principios, la gente cuando acude al sistema público no se plantea que pueda haber una actividad privada, denuncia Carme Sabaté. Por su parte las clínicas privadas expresan también su malestar por un modelo que consideran perverso, -porque como la mitad de los gastos o muchos de ellos son públicos, pues eso permite competir desigualmente para las clínicas privadas, o sea es una manera de introducir la privatización digamos más barata, que además perjudica incluso a las clínicas privadas-. Pero el director general de esa corporación, de Barnaclínic, dice: nos critican por competencia desleal. Hay que decir que, si no se hiciera esto, muchos médicos harían esa misma actividad en otro centro... -Bueno, voy a saltarme cosas, pero dice- el dilema ético es el trasvase de pacientes de la pública a la privada, conducido por los mismos médicos. Nuestros facultativos saben que no pueden derivar por la mañana a un enfermo a la actividad privada, tenemos una reglas éticas -quién cumple las reglas éticas y quien controla el cumplimiento de esas reglas éticas es otra cuestión...- vigilamos la derivación inducida; desde 2000 ha habido únicamente dos reclamaciones. -Claro al que le inducen y le dicen que le van a operar más rápido si va a lo privado, luego probablemente no va a reclamar-. El Departamento de Salud, -es decir la connivencia entre los negocios privados y lo político- dice que esta iniciativa es una aportación positiva, pero recalcó que no tiene previsto generalizar este modelo. Los enfermos firman un papel en el que renuncian a sus derechos de estar en la lista de espera pública y voluntariamente se van a la privada; el tratamiento de cáncer, la obesidad mórbida y la atención al viajero, son tres de las actividades más frecuentes de Barnaclínic. El 70 por ciento de los pacientes son catalanes, el 20 % nacionales y el resto internacionales. Esta última cifra es la que quieren aumentar. Barnaclínic trabaja en un plan estratégico para entrar en nuevos mercados”. -Con lo cual no sería muy sorprendente que aparezca pronto en Mallorca o en las islas en general-.

Es decir, lo que pretendía con esta larga introducción, porque esto no es nada más que una introducción, aunque sea bastante larga, es que lo que es la privatización se ha sofisticado enormemente.

Se ha complicado. Y ahora podemos encontrar toda una serie de elementos como los que están ahí, mezclados. Al final sólo el punto 9, serían los restaurantes, sería lo que es privado privado, en que el usuario paga y la provisión es privada. Pero todo los demás son mezclas de privados y públicos embellecidos con la palabra “partenariado”.

Es decir, que una de las formas de legitimar todas estas privatizaciones está siendo a través de hacerlas más complicadas, más sofisticadas, para que los usuarios las aceptemos con mayor facilidad.

Pero entonces, por qué pasa todo esto? Todo esto es el negocio por una parte, pero bueno, ¿es que no tiene nada de bueno la privatización? Y entonces nos encontramos que se dan múltiples razones para señalar por qué se tiene que privatizar.

¿Cuáles son las razones para la privatización?

Bueno, pues son bastante evidentes y están recogidas muy brevemente en esta diapositiva...

Nos dicen, por definición, que el sector privado es siempre más eficiente y competitivo. Personalmente, llevo muchos años trabajando estos temas, nunca he encontrado ninguna demostración seria y rigurosa de esto.

Pero a veces, a base de repetir una mentira, se llega a creer que es verdad. Y realmente dicen que funciona mejor el sector privado que el sector público. Y nos dicen generalmente que además funciona mejor porque el sector privado tiene que responder de sus pérdidas y en el sector público, los que actúan en el sector público no tienen que responder de sus pérdidas.

Bueno, después de lo que estamos viendo con los bancos y las empresas en esta crisis, me parece que decir que el sector privado responde de sus pérdidas es mucho decir. Porque, en el momento que las pérdidas son un poco serias, se recurre inmediatamente al sector público para que cumpla esas pérdidas.

O sea que realmente la razón, que yo le llamaría excusa, de que es más eficiente y competitivo porque se tienen que cubrir las pérdidas no se sostiene por ningún lado. Y desde luego no se está sosteniendo en situaciones como la de esta crisis, ni otros muchos años antes tampoco.

Ustedes saben, por ejemplo, los payeses que en cuanto tienen unos problemas tienen que pedir ayuda al Estado. Todo el mundo pide ayuda al Estado para sobrevivir. Entonces eso de que responden por sus pérdidas es más bien una quimera de tiempos pasados.

Se dice que eso supondría que hay menos déficit público, porque se considera que el sector público pierde dinero automáticamente.

Bueno muchas veces el sector público ha perdido dinero, porque tiene que perder dinero. Porque está hecho para un tipo de servicios que tiene que perder dinero. Pero no siempre.

Y entonces resulta que a corto plazo, si tu nacionalizas una empresa que estaba dándote pérdidas, es posible que a corto plazo no tengas tanto déficit y no tengas tanta deuda pública. Pero una empresa saneada del sector público, que también se han privatizado muchas, a largo plazo lo que hace es perder los beneficios que daba aquella empresa.

Con lo cual no es mucha razón para decir que realmente hay menos déficit y deuda pública. Puede ser que haya y puede ser que no haya. Pueden funcionar bien o pueden funcionar mal exactamente igual las empresas privadas.

El argumento que hacen muy fuerte y nos están repitiendo constantemente es el siguiente: no hay dinero para los servicios públicos: no se puede financiar la salud, no se puede financiar la educación, no se puede financiar sobre todo las pensiones para los viejos... Bueno, yo aquí soy muy beligerante.

Primero, eso es mentira. Así. Y hay que decir que es mentira, por una razón muy sencilla. Porque nuestras sociedades hoy, a pesar de la crisis, dejemos de momento un poco la crisis, cojamos el año 2007, hoy son doble de ricas que el año 1977.

El Estado español tiene una renta per capita y una renta productiva general doble de rica que en 1977. Y la población no ha aumentado el doble.

Sí que nos dicen que ahora somos muchos los viejos. Es verdad. Y yo diría: afortunadamente. Porque claro ahora resulta que el ser viejo va a ser un problema grave; bueno pues que nos digan entonces qué van a hacer con nosotros. Porque yo creo que hay que llevar los argumentos hasta el fondo.

A mí cuando me dicen: no hay dinero para las pensiones, sobre todo para las pensiones. Bueno pues muy bien, que nos digan, ¿qué van a hacer?, ¿que los que tengan pensiones privadas puedan seguir viviendo y los que no tengamos pensiones privadas nos tengamos que morir? Porque claro, llevemos el argumento al final: si no hay dinero, ¿qué quiere decir? Pensemos un poco realmente cuál es el fondo de ese argumento.

A mi me viene a la cabeza el recuerdo de aquellas películas de que los llevaban de paseo en un barco y luego no volvían, porque, claro, si no hay dinero, algo habrá que pensar.

No es verdad que no hay dinero. Lo que pasa es que es un problema de que el sistema de pensiones, el sistema de salud y el sistema de educación están montados de una manera que hacen que la parte que va a esos sistemas sea una parte específica, mayor o menor, más bien menor que mayor, de la riqueza nacional. Y que esa riqueza del Estado está yendo a otros sitios, en lugar de ir a los sitios que tiene que ir.

Pero no es que no hay dinero, es que hay una distribución de la renta diferente. Y es donde hay que poner el acento de la cuestión. No es que no hay dinero, sino que ese dinero, además de otra cosa, tendríamos que plantearnos y decir: y entonces lo que no va a esto ¿a qué va, en qué se gasta?

Yo preguntaría aquí, haría un referéndum, no está muy de moda en este país, pero se podría hacer rápidamente, decir de todos los que estamos aquí, ¿qué preferimos, que se financien las pensiones públicas o que se mande el ejército a Afganistán? Claro, es que hay que hacer las opciones que realmente se están haciendo del gasto público. Y de otras muchas cosas.

Entonces, claro, habría que decir, es que el presupuesto tiene déficit, bueno, primero no tiene déficit.

En el caso de las pensiones es bastante curioso que el año 75 un famoso economista muy importante, que debió de ganar un montón de dinero haciendo ese informe, hizo un informe diciendo que para el año 1980 o algo así ya estaría la seguridad social en quiebra, sobre todo el sistema de pensiones.

Y resulta que la seguridad social desde entonces no deja de tener superávit y está financiándose con este superávit otros gastos públicos.

Entonces el señor este economista, que se llama Herce, para que sepan ustedes, hizo un informe pequeñito diciendo que sí, que se habían equivocado, que no habían pensado que podían haber inmigrantes, que habían estimado mal, que no sé qué y no sé qué. Con lo cual le encargaron otro estudio, de los mismos millones de pesetas o muy parecidos, en los cuales vuelve a decir que bueno no, que estos años no, pero y allá para el año 2050 sí que habrá crisis.

O sea que si se consigue que se alarguen los plazos, a lo mejor algún día consigue que haya crisis. Pero realmente hay que decir que no son argumentos sólidos ni de ningún rigor profesional los que dicen que no hay dinero para las pensiones.

Se acusa también de burocracia a los servicios públicos. Y también nos dicen que cuando hay un servicio privado, puedes elegir más. Bueno, tú puedes elegir más si pagas. Porque si no tienes mucho dinero para pagar, no creo que puedas elegir mucho. Y a lo mejor tienes que elegir en algunos aspectos mucho más cutres y mucho más miserables que si tienes servicio público.

Un servicio público digno no tiene por qué competir de forma negativa con un servicio privado. Y de hecho no compite. Sabemos también que cuando las enfermedades son muy graves, la gente se va al servicio público, porque el tratamiento es mejor. Es con las gripes y con estas cosas que a lo mejor el servicio público funciona peor.

Pero lo que es grave es que este hecho de decir que si tú pagas servicios privados, la privatización supone la desigualdad de los ciudadanos de un país respecto a los servicios esenciales. Y eso es intolerable en términos políticos.

Es decir, ¿no somos todos los seres de un país que se denomina democrático iguales respecto a los servicios esenciales de ese país? Es como si dijeran, bueno los que tienen más dinero votan y los que no tienen dinero no votan. Eso ya pasó en etapas anteriores de la historia. Realmente lo que estamos haciendo es lo mismo.

Si fuera verdad que , si fuera verdad que los servicios privados son mejores, por qué entonces se tendría que tolerar que servicios públicos malos o que los que tienen dinero para los servicios privados tengan mejor tratamiento, por ejemplo en el tema de salud que los servicios privados.

Es decir que, si miramos un poco todos los argumentos que dan para la privatización, y me voy a parar dos minutos en el último, sin la ideología, el capitalismo popular.

Una de las cosas que dicen es que, si tenemos que pagar todos estos servicios privados y particularmente si tenemos que hacer pensiones privadas, eso nos hace ahorrar, nos obliga a ahorrar a nivel individual .

Nosotros ya estamos ahorrando para la vejez en nuestras pensiones publicas. De todos nuestros salarios se descuenta un porcentaje para la pensión pública. No son gratuitas las pensiones públicas. Nadie nos regala nada. Todos los que tenemos una pensión es porque hemos pagado muchos años. Y además si no pagas todo lo que tenías que pagar, tienes una pensión muy baja.

No es verdad que es una pensión gratuita. Pero sin embargo nos decían, pero ustedes ese dinero, en vez de dejárselo al Estado, se lo llevan a un banco, y en el banco tienen la cuenta de ustedes de la pensión, y esa cuenta de la pensión les hace a ustedes capitalistas; es decir tienen ustedes, el país se convertirá en un capitalismo popular, que es lo que quería la señora Tachter, que todos los pertenecientes al país fuéramos capitalistas. Y entonces dice, bueno a través de las pensiones llegaremos a tener ese capitalismo popular.

Es posible que los que tengan dinero para una pensión privada lleguen a ese capitalismo popular. Lo que habría que saber es sólo con el dinero de las pensiones privadas hasta dónde puedes ser capitalista y qué derechos te da este capitalismo.

Porque decir eso precisamente ahora cuando se han hundido las bolsas en el mundo entero y las pensiones privadas están a menos de la mitad de lo que estaban. Yo no sé si ustedes tienen alguna pensión privada, pero si tienen alguna pensión privada, supongo que ya se han enterado de que tienen la mitad de lo que tenían el año pasado, si estaban invertidas en bolsa. Estaban invertidas en bolsa. Y esto va a costar mucho recuperarse. Entonces la eficiencia de ese capitalismo popular es bastante dudosa.

Es decir, que si miramos un poco todas las razones y las repasamos, yo lo estoy haciendo muy de prisa, pero se podría hacer con más rigor y está hecho con más rigor, si lo repasamos con rigor, resulta que ninguna de esas razones se sostiene a fondo. Se sostiene superficialmente. Nunca hay una mentira entera. Siempre son medias verdades. Pero ninguno de estos siete puntos se puede sostener que no hay dinero para los servicios sociales.

Pero entonces supongo que ustedes se plantean y dicen, bueno entonces por qué se privatiza? Si no son éstas las razones, por qué se privatiza? Y esto la verdad es que es muy cortito, porque la respuesta es muy sencilla y además ya la saben ustedes, han oído ustedes el magnífico manifiesto que hemos oído al principio y que realmente lo dice todo: no se privatiza en absoluto porque no hay dinero, se privatiza porque es demasiado buen negocio para los grandes capitales financieros que están buscando desesperadamente negocios en todo el mundo.

Ustedes saben que desde los años 70 el problema de los capitales financieros era dónde invertir, por eso dieron hipotecas basura, por eso se ha generado toda la crisis, y por eso por una parte demasiado, pero por otra nunca les basta. Y necesitan más y más negocio financiero.

Y entonces es verdad que gestionar los servicios sociales, hacer que todos paguemos privadamente y produzca un beneficio algo que se había sacado del mercado, recuerden que yo he dicho ya no eran esos servicios públicos y esos servicios sociales, lo que se pretende es convertirlos en mercancías. Y al convertirlos en mercancías volver a hacer otra vez negocio como se había hecho.

Aquí unos pocos datos sobre cómo han ido evolucionando los stocks financieros en relación con la riqueza productiva. Ya ven ustedes cómo ha crecido desde el año 1980. Y esos stocks necesitan dónde poder negociar y todo ese negociar necesita más dinero todavía, que es el que vendrá por los servicios sociales.

Éste es otro dato que marca una misma tendencia y esto es una manera de explicar, pero no me detendré en esto de por qué el capital financiero necesita este dinero y cómo lo gestiona. Es decir ahora los ahorradores tienen tanto dinero que a través de los inversores, gente como el Mardof éste, financieros una estafa de cincuenta mil millones de dólares, y algún otro que hay de cantidades muy similares y otros muchos parecidos esos inversores financieros tienen que invertir, invierten en capital productivo, en fusiones de empresas, en especulación y fundamentalmente otro punto importante es la privatización.

O sea que son los intereses del capital financiero mundial los que están impulsando la privatización en formas muy duras, muy sofisticadas, como he intentado explicarles, pero en formas muy duras también para la población y para los propios usuarios realmente la razón de la privatización.

Es ésta y no otra la razón de la privatización. Es el interés del capital financiero por hacer negocio, la verdadera razón de la privatización de los seguros sociales. Se tienen que convertir los servicios sociales en mercancías que se tienen que comprar.

Y la tendencia, como ustedes saben, es potente, es creciente y es cada vez más dura. Empezaron por privatizar el agua, hace muchos años ya, las empresas éstas que les señalaba; pero ahora están privatizando cada día más la salud y cada día más las pensiones, con formas muy sofisticadas.

En las pensiones dicen, por ejemplo, yo con dolor pero lo tengo que hacer denunciar la actitud de los sindicatos mayoritarios en el contexto del Estado español en este tema. UGT y Comisiones Obreras están siendo cómplices de la privatización de las pensiones. Y ellos dicen, no, es que es una complicidad porque queremos salvar las pensiones públicas y completarlas con las privadas.

Bueno, todos los estudios que se han hecho en todos los países donde se han completado esas pensiones, acaban luego bajando las pensiones públicas quedándose mayoritariamente con las pensiones privadas. Y eso es lo que está pasando también poco a poco en el Estado español.

No sé si saben que la última propuesta que hay respecto a los Pactos de Toledo terceros que van a venir es que, en vez de por los quince años que ahora se cotiza para evaluar la pensión, se cotice a lo largo de toda la vida.

Entonces si tú cuentas que has estado casi hasta los 30 años sin un empleo fijo y que después has tenido muchas etapas de precariedad, cuando llegues a los 65, o a los 70, porque el otro intento es aumentar la edad de jubilación, cuando llegues a los 70 años probablemente tu pensión va a ser mucho menor.

Y eso está comprobado también que ha sucedido en muchos países, particularísimamente en Inglaterra. Inglaterra era el país pionero casi, como les he dicho, al final de la Segunda Guerra Mundial, en Alemania era Bismark, en Inglaterra era Beverich, Bismark i Beverich fueron los primeros que montaron las pensiones, Alemania e Inglaterra, y sin embargo en Inglaterra ahora ningún trabajador puede vivir de una pensión pública.

Existen las pensiones públicas, pero lo importante son las pensiones privadas y según a mis colegas ingleses, no solamente a una pensión privada sino varias.

Y lo que sucede incluso es que en algunos casos las mismas empresas les dicen a algunas personas: “mire, mejor con su nivel de renta tan bajo, mejor que se queden en una pensión privada que venir a negociar con nosotros”.

Es decir,

son los intereses del capital financiero los que están detrás de todo el tema de la privatización.

Cuando se ha leído el manifiesto, a mí me ha parecido magnífico, pero se ponía bastante hincapié en el tema de que no se tiene que pagar por los servicios. Y es la pura verdad. No queremos pagar por los servicios, porque pagamos ya con los impuestos, no porque no los pagamos, sino porque ya los pagamos con impuestos.

Sino que el otro punto importante es y lo que no queremos es que nuestros servicios sociales funcionen en razón de los intereses del capital financiero. Que me parece que es algo que tiene que quedar bien claro.

Dentro de estos intereses del capital financiero hay que señalar el papel de la Unión Europea. Es bastante grave que la Unión Europea tiene una función de quinta columna. Es decir, todo el mundo cree que la Unión Europea o es algo muy bueno o no sirve para nada. Pero muy poca gente se da cuenta de la actitud de la Unión Europea en temas como éste y en otros temas también. Pero hoy nos toca hablar de éste.

Realmente la Unión Europea está siendo, desde los últimos años noventa, una punta de lanza en la privatización de los servicios sociales. Y es curioso, porque la Unión Europea no tiene derecho a entrar en esos temas. Según el Tratado de la Unión no puede entrar en esos temas. Pero le está dando la vuelta de una manera que está forzando, y utilizo la palabra deliberadamente, está forzando la privatización de los servicios sociales en prácticamente todos los estados de la Unión Europea.

¿Cómo lo hace? Bueno yo voy a ir muy de prisa porque me estoy comiendo todo el tiempo... pero solamente contarles un poco el truco. La Unión Europea, como les digo, no tiene derecho para entrar en este tema. Como se señala aquí, la Unión Europea no entra a dilucidar sobre los aspectos de propiedad, es decir si son públicos o son privados. Lo dice el Tratado, no?

Pero entonces dicen, bueno yo no voy a hablar de lo público y lo privado, porque yo no tengo derecho a entrar en lo público. Entonces voy a hablar solamente de los servicios de interés general. Aquí hay una operación de prestidigitación: se cambia el lenguaje y se entra en los servicios de interés general, Ya no pasan a público, porque no vamos a entrar en si son públicos o son privados.

Y entonces dicen, yo no voy a entrar en los públicos. Voy a en los servicios de interés general. Y deja de lado todo lo demás. Entonces ¿cómo define los servicios de interés general? Dice: son servicios de interés económico general, económico general, todos aquellos por los que alguien paga, no necesariamente la misma persona que los usa, sino alguien, Por ejemplo, en el caso de la sanidad, no pagamos realmente la sanidad pero alguien paga por ello, no?

Y además puede haber un servicio privado análogo. Y realmente en el caso de la educación, o la sanidad o las pensiones hay servicios privados análogos. Y entonces dicen, nosotros en los públicos no entramos, pero en los servicios económicos entramos de lleno.

Y entonces, como ya han definido casi todos los servicios sociales como servicios económicos de interés general, esos servicios sociales entran de lleno en las posibilidades de privatización.

No sé si queda claro, pero bueno, si no, ya volveremos en el coloquio. Pero es que es únicamente un ejemplo del tipo de operaciones que está haciendo la Unión Europea para forzar esta privatización.

Y por lo tanto, hay que acusar, y yo creo que hace falta acusar a la Unión Europea, de ser uno de los agentes principales que están forzando esta privatización.

Rápidamente.

¿Qué impacto tiene la privatización?

Bueno son evidentes los impactos de la privatización.

En primer lugar, la privatización impide programar la economía, porque tú tienes unos servicios públicos puedes programar, que creceremos por aquí, creceremos por allí, haremos esto, el Estado programa. Sí, pero si tú tienes que dejar al mercado, tú no podrás programar la economía. Sólo responderá el beneficio privado.

Por ejemplo, en un momento como éste de grande crisis, a lo mejor deciden que no merece la pena gastar dinero en hacer más hospitales. Y aunque hagan mucha falta, no se hacen hospitales porque no se va a gastar el dinero. No digo que sea el caso, todavía no me he enterado de que haya pasado esto. Pero que puede pasar. Es decir, que no se puede programar la economía.

Que la idea de un sector público activo, y propositivo de hacer cosas hacia adelante, desaparece, porque el Estado pierde el control de esos puntos tan importantes de los servicios sociales. Y sin embargo crece el poder del ámbito privado. Ustedes saben que en Estados Unidos no hay salud pública. Obama quiere hacerlo, pero ya veremos si lo consigue, porque el señor Clinton no lo consiguió.

Pero de todas formas, se gasta en salud más de tres veces lo que se gasta en la Unión Europea. No en términos generales, porque Estados Unidos tiene más población, bueno no tiene más población, tiene parecido, pero es igual. Se gasta en proporción a la riqueza, más de tres veces. La otra cosa es que en vez de que el Estado mande en todo,. lo que nos encontramos es con una cuantas empresas mundiales, mundiales, porque cada vez más los hospitales que se están haciendo en Madrid no son capital español, es capital de las grandes empresas dedicadas a la sanidad del mundo entero. Entonces pasamos de los monopolios públicos a los oligopolios privados.

Y un punto que por lo menos a mí me preocupa mucho es que eso tiene también una gran incidencia en la investigación. La investigación, si es privada, y cada vez más la investigación se están financiando con fondos privados, la investigación de salud, la investigación en educación es privada, se hace según lo que da más beneficio. Con lo cual a lo mejor están investigando mucho sobre la cirugía estética, y están investigando bastante poco, pues qué sé yo, sobre variedad de enfermedades que son muy lesivas para la gente de clases populares, por ejemplo.

Es decir, el que la investigación sea privada tiene consecuencias muy importantes, no porque sea privada, sino porque se hará según la demanda de los que puedan pagar. No ya de los usuarios, sino de las grandes empresas que hacen esta demanda.

Y ustedes saben que las investigaciones que están haciendo, por ejemplo, la industria farmacéutica y las consecuencias que han tenido las patentes de esa industria farmacéutica en la disponibilidad de esas medicinas para los países más pobres para poder curar el SIDA, por ejemplo.

Es decir que en general hay que decir que la privatización tiene un impacto económico negativo para el usuario, y no solamente un impacto económico, sino que puede tener un impacto en la propia calidad de vida, en las formas de vida de la población.

Hay también un impacto social importante, debido a las privatizaciones. Por una parte la desigualdad crece. Porque si tú eres un viejo sin pensión privada y hay muchos ancianos con pensión privada, pues la desigualdad será cada vez mayor, será una estratificación social importante.

Y los que no tengan pensiones ni sanidad, ustedes saben que en Estados Unidos esos 45 millones de personas que no tienen sanidad se cuentan historias terribles. Y, bueno, no sé si a ustedes. Yo hice un viaje a Estados Unidos, tuve que ir a un hospital y lo primero que me pidieron fue mi tarjeta de crédito. Me temo que aquí también empiezan pronto a pedir la tarjeta de crédito en todos estos hospitales del partenariado. Es decir, que si tú no tienes dinero, no te curan.

Hay un documental, el otro día 30 Minutos de la TV3, había un documental terrible de gente explicando que tenían cáncer, pero como no tenían seguro y no tenían dinero para pagar a un médico, es decir, hemos vuelto cien años atrás, antes de que hubiera servicios sociales.

Por otra parte, los trabajadores de los servicios públicos están sufriendo consecuencias muy importantes. Están disminuyendo las plantillas muy fuertemente y deterioro de las condiciones laborales.

¿Por qué se van las enfermeras? No solamente porque ganan poco aquí respecto a otros países. Sino se van porque hay presiones de trabajo que ya no pueden aguantar. Es decir, no hay personal.

Los bomberos, otro servicio público. Los chóferes de autobús están no ya reclamando que les suban los salarios, sino que están reclamando que entre más personal, porque no pueden aguantar el ritmo del trabajo que está suponiendo. ¿Por qué? Porque si realmente los criterios tienen que ser de obtener un beneficio aunque sea una empresa pública, nos pasará esto. Si además la empresa es directamente privada pasará más.

Y si es privado no cabe la menor duda de que según lo que pagues recibirás el servicio. No es lo mismo una clínica donde has pagado una mutua del mínimo de servicios a una que pagas con una cuota mucho más alta. Y eso es evidente y lo estamos viendo todos todos los días a cualquier sitio que vayas: si pagas más, te tratarán mejor.

No quiere decir que te curen mejor. Muchas veces la pública y la privada es que en la privada sonríen más. Pero, como estés enfermo, no quiere decir que sea mejor. Pero no cabe la menor duda de que las instalaciones y otras cosas pueden ser mejores, si se trata de disminuir el coste para que no gasten dinero en el público y que la gente vaya más y más a lo privado.

Y luego la orientación de la sociedad hacia el individualismo. Porque una de las cuestiones más importantes de la filosofía que hay detrás de la privatización no es solamente que es privada, sino que cada uno reciba sólo los servicios por los que paga. Tanto en las pensiones como en la salud. Que cada uno pague sólo lo suyo.

Y o no sé si ustedes han sufrido en Mallorca esa publicidad, pero me figuro que sí, porque es de todo el Estado. Cuando dicen no pague usted por el seguro de accidentes de automóvil más de lo que usted tenga de accidentes. Bueno eso es imposible. Porque no sabes nunca qué seguro vas a tener ni qué accidentes vas a sufrir. Además toda la filosofía del seguro es en ese sentido: que hay que poner juntos los riesgos para que se puedan distribuir.

Bueno pues lo que se quiere es hacer una sociedad mucho más individualizada y realmente que la orientación de la sociedad aumente al individualismo. Es decir quieren transformar los derechos en mercancías. Usted solo lo compra, y solo disfrutará de lo que paga.

Bueno, creo que hay también un impacto político importante. Que es el debilitamiento de las instituciones cívicas. Si tú pagas por tu cuenta y tienes que recibirlo por tu cuenta, tú no irás colectivamente a protestar. No puedes ir colectivamente a protestar, tendrás que ir individualmente.

El paso del control de las decisiones políticas a las grandes corporaciones. Es decir, la salud no se va a regir ya por lo que decida el Estado, sino que se va a regir por lo que decida esa empresa multinacional que está construyendo los hospitales.

¿Cómo les vamos a convencer de que hay que construir un hospital en el Pirineo catalán donde no hay mucha gente, que va a suponer negocio, sino que hace falta a la pequeña población que hay allí para no tener que ir cuatro horas por carretera si se ponen enfermos? Bueno, esto va a pasar las decisiones a que sea solamente por negocio.

Se integran algunos agentes sociopolíticos, es decir, cada vez más hay algunas instituciones, y he mencionado los sindicatos desgraciadamente, que entran en el ámbito de la privatización, y después que no hay ninguna de manera de controlar socialmente. Nosotros ahora no controlamos mucho socialmente, pero privatizando se controla todavía mucho menos. Porque estás entonces en manos de las empresas privadas.

¿Alternativas?

Me parece que no podemos entrar, lo dejaremos para otra ocasión. Tampoco hay tantas. Lo que sí diría yo es que lo que no podemos es aceptar que las cosas son así y hay que dejarlas así.

Se está deteriorando enormemente y se van a deteriorar todavía más nuestras condiciones de vida y los estándares digamos de una sociedad medianamente civilizada en la que se considera que hay servicios fundamentales que responden a una especie de consciencia colectiva. Y no a ese egoísmo individual que está someternos.

Frente a eso sólo nos queda, me parece a mí, sólo una vía: o resignarnos y aguantar mecha con lo que pase, aguantar y no protestar, o alternativamente juntarnos todos para poder luchar contra monstruos de este calibre pero que de todas formas, si nos empeñamos, también son vulnerables.

Perdonen por haberme alargado mucho. Muchas gracias.

COL·LOQUI

Guillem Ramis:

Després d’aquesta llarga i clara exposició, tenim encara mitja hora, fins a les 9 i mitja, per continuar aquest diàleg que ha de ser ara per aclarir punts, per centrar-nos, tenint en compte que algun punt d’aquests, per exemple, la situació d’Europa es tocarà demà amb n’Arcadi Oliveres, -el Fons Monetari Internacional i la iniciativa europea-; i que llavors hi haurà les taules rodones dissabte, entre les quals precisament ha citat el cas de Madrid, dels hospitals privatitzats, hem demanat que vengui, està al programa, en Toño, José Antonio Gómez, a una taula rodona, tendrà poc temps, però estarà aquí tot el dia i tocarem més aquests punts.

Ara pentura s’obre el torn de paraula vostra, dels participants, amb allò que ens pugui aclarir na Miren.

Primera paraula:

1.- “...Gracias por su exposición tan clara... Una pregunta concreta sobre el Plan de Bolonia. Todos conocemos una parte, algunas cosas, pero el fondo...

Muy rápidamente porque tampoco tenemos demasiado tiempo y no es el tema. Bueno sí es el tema, perdone. Porque el Plan de Bolonia a mí me parece que tiene como dos grandes ejes que son preocupantes.

Como siempre, se trata de justificar diciendo que se trata de homogeneizar el nivel académico de todos los estudiantes europeos para que puedan recorrer el mundo entero.

No sé si eso nos viene bien a los españoles o no, pero bueno, supongamos que esa justificación valdría.

No es toda la justificación, ni mucho menos. Sino que debajo yo creo que hay como dos grandes elementos que a mí por lo menos me preocupan, después de cuarenta años de trabajar en la universidad.

El primero es la privatización de la universidad.

Bolonia está siendo un instrumento, o va a ser un instrumento en el que probablemente se va a ir privatizando, porque cada vez más va a haber más becas; pero las becas van a ser más préstamos que becas.

Si usted tiene que tener un préstamo, cuando acabe la carrera ¿qué va a hacer? Trabajar corriendo en lo quesea o como sea. Y además eso ya no es un gasto público. Es un gasto verdaderamente privado de usted que le anticipan.

Además va a haber muchos másters, algunos van a estar financiados por el fondo público, pero otros no. Y entonces sabiendo lo que son las universidades también, las mejores universidades probablemente lo que van a hacer es poner másters muy caros que realmente mucha gente no podrá ir.

Entonces hay toda una serie de procedimientos que, como tampoco tenemos demasiado tiempo, y yo tampoco no conozco todos, a mí me parece que llevan a privatizar mucho la universidad y los estudiantes universitarios.

La otra cosa que a mí me preocupa casi tanto como ésta es que eso supone que se va a estratificar la universidad en el modelo estadounidense.

En el sentido siguiente: En Estados Unidos hay diez o doce universidades de primerísima línea. Y hay no sé cuantos cientos de universidades en las que los estudiantes son, digamos, la tropa.

A ese modelo hace años ya que estamos trabajando en la universidad española. Es decir, hace falta una mano de obra con un cierto tipo de calificaciones que sepan aprender pronto pero poco, para que sepan manejar máquinas, ordenadores y libros, pero que no tengan que pensar mucho, no conviene que piensen mucho. Eso son los de las universidades entre comillas “normales”.

Frente a eso va a haber unas universidades de élite, que ya hay en Estados Unidos. Si usted va a la embajada de Estados Unidos, al consulado en Barcelona, y pide la lista de universidades, le dicen ¿las buenas o todas? Eso me lo han dicho a mí hace años ya: ¿las buenas o todas? Las buenas van a ser las que van a generar la élite del país, en la línea que conviene generar y al precio que conviene generar.

Y a mí me parece que eso supone una dualidad en los estudios de la gente que determina toda la vida de toda esta gente.

Es decir, va a haber una pequeña élite, porque todos los países necesitan las élites, además de las universidades privadas, claro que en las universidades privadas, ESADE, IESE y todos esos están ahí para regir el país; que además deben de ser todos tan listos que se colocan enseguida, porque sólo es casualidad que su papá es el accionista de la empresa...

Entonces realmente todos los otros, pues van a ser como cuando en Estados Unidos dicen yo fuí al College, jo fuí a la Facultad, pero ¿qué quiere decir? Era una facultad que está completamente masificada, en la que cada día además van a dar menos clases, porque hablan ahora de las tutorías.

Y en tercer lugar, diría que además personalmente creo que están intentando copiar el modelo anglosajón, que es un modelo caro, a precio de saldo.

O sea quieren generar un modelo que teóricamente es bueno, que en la práctica el model anglosajón es mejor que otras muchas universidades no sólo del Estado español sino de otros estados de Europa; pero no quieren reconocer que ése es un modelo caro y que exige muchos años de tradición.

Y no hay ni tradición ni hay ninguna intención de ir a gastar dinero en esto.

Por lo tanto, a mí me parece que los estudiantes tienen razón en luchar contra Bolonia. Y están demostrando claramente que están más preocupados no sólo por su futuro sino por el futuro del país que otros muchos políticos, y no sólo políticos que están diciendo que les preocupa el país.

2)“...cuál puede ser la respuesta real a la crisis a la que nos enfrentamos..., la mejor estrategia a seguir para que esto cambie, se reconduzca y se consigan soluciones...”

Yo creo que tenemos que empezar por ser realistas.

Cincuenta años de derrota al movimiento obrero y popular no se pueden recuperar en un día. Entonces, intentar ahora que frente a la crisis tengamos unas respuestas vibrantes, me parecería poco realista.

Esto no quiere decir en absoluto que tengamos que ser apáticos. Yo pienso que lo que más claro tiene que estar es que este sistema, con crisis y sin ella, si no resistimos, avanza. Es decir, que no se para en ningún sitio. Cada vez el tipo de explotación es mayor.

No solamente en el trabajo, sino que ahora por ejemplo ha habido la explotación en los ahorros. Hemos perdido un montón en los ahorros. La gente que tenía ahorros en bolsa ha perdido los ahorros. En algunos país, la gente que tenía los ahorros en bancos los ha perdido también.

Es decir, si nosotros percibiéramos o si percibimos que realmente el sistema avanza en su dirección para conseguir cada día más beneficios, lo primero que hay que hacer es ser consciente y resistir. Es decir, ser consciente de lo que está pasando.

Y después yo diría que lo que tenemos que hacer es organizarnos, allí donde estemos, para intentar, y utilizo la palabra deliberadamente, para intentar hacer cosas que nos lleven en una dirección que a la larga, si esa dirección siguiera, supondría un cambio de sociedad completo.

Es decir, a mí también me da miedo cuando queremos ponerle petachos, zurcidos al capitalismo. Muchas veces cuando queremos zurcir el capitalismo, al final el capitalismo se hace más duro todavía.

Yo creo que hemos tenido ejemplos de algunas ONG que han comenzado con muy buena voluntad y al final se han convertido enormemente integradoras en el sistema.

Entonces lo importante es tener siempre como objetivo, el objetivo final bastante claro, que no llegaremos nunca. Pero intentar ir en esa dirección. Y yo creo que en ese sentido lo importante es la respuesta colectiva. Por mucho que hagamos intentos de respuesta individual, no sirven para nada. Eso no sirve para nada.

¿Qué tipo de respuesta colectiva? Pues mire, a mí, yo comparto totalmente la primera frase del manifiesto “Unidad de acción en la diversidad”. Cada uno tiene que trabajar en aquello que le interese y le parezca que es útil.

Pero unidos en la diversidad, en el sentido de decir, vamos a trabajar juntos.

Por ejemplo, en Barcelona, muy modestamente, muy modestamente ¿qué estamos intentando hacer como una cosa pequeñita? Pues montar una coordinadora para que todos los grupos que están luchando contra la privatización nos reunamos de vez en cuando para llevar una estrategia conjunta.

¿Eso es cambio de sociedad? Pues a lo mejor de momento no, porque no cambia la sociedad porque funcionen mejor las pensiones o funcione mejor la salud. Pero sí que nos acostumbraría a participar, a luchar y a crear ámbitos en los que podemos cambiar las cosas.

Creo que en esta sociedad, tan absolutamente atravesada por el capitalismo, una vía es crear pequeños ámbitos de autonomía, intentar hacer las cosas de forma diferente, cada uno en su ámbito.

Porque luego haremos otras cosas.

Yo creo que lo que está completamente derrotado ya es la idea tradicional del partido y el sindicato que son las únicas vías para luchar. Creo que esto, yo tengo mi visión del tema, pero no tengo tiempo, y le diría a menos que luego cuando acabemos quiera usted que volvamos a hablar sobre ello, pero yo le diría que son formas históricamente periclitadas ya, y que ahora hay que buscar otras formas.

¿Cuáles son? No sabemos, no sabemos. Lo mismo que no sabemos qué tipo de sociedad general se podría hacer.

Por ejemplo, cuando dicen, es que como la Unión Soviética funcionó mal, ya no hay modelo. Pues no, es verdad, aquello funciona mal y no hay modelo. Pero tenemos que crear modelos.

Entonces ¿cómo hacer? En esta crisis. Pues en esta crisis yo creo que hay como dos grandes ejes, por decir algo un poco más concreto, por no quedarme en las, yo creo que hay dos grandes ámbitos de lucha: el inmediato plazo, y luego el plazo más a medio y largo.

En el inmediato plazo yo creo que hay que necesariamente salir al paso de la gente que está sufriendo, ayudar a la gente que está sufriendo con la crisis. Gente que no tiene ninguna culpa. Por ejemplo todos los parados. Por ejemplo, todos los desahuciados.

Yo creo que tendríamos que estar en la calle, exigiendo un subsidio indefinido para los parados, hasta que se recuperen, hasta que dejen de ser parados. Exigiendo a las empresas que no puedan echar a la gente, como están echando. Han tenido todos los beneficios que han querido.

El otro día me decían de una región de Grecia que han prohibido a las empresas echar a la gente. Las empresas dicen, no tenemos dinero. Bueno, vamos a ver, vamos a ver, igual sí.

O sea, no limitarnos a aceptar las cosas que se está diciendo que hay que hacer.

Están diciendo vamos a añadir un poquito al subsidio de paro. No, no, oiga. Los parados tienen que comer todos los días. Y no tienen la culpa de estar parados. Por lo tanto la sociedad les debe un estipendio, les debe un subsidio hasta que dejen de ser parados.

Con los desahuciados. Estamos todos tan tranquilos, están hablando de desahucios todos los días. Pero por qué se les tiene que desahuciar, si los propietarios son los bancos, si los propietarios son los bancos. Bueno pues, que esperen, que aguanten, que aguanten si realmente ya han perdido todo su capital. Lo que pasa es que el Estado les está dando todo...

Yo diría, primero, medidas de emergencia. La creación por ejemplo, con todos los beneficios de los años pasados, exigir un impuesto de los años pasados, y no quitar el impuesto de propiedades y no quitar el impuesto de sucesiones. Y hacer un fondo gestionado por los propios trabajadores que pueda cubrir esas necesidades inmediatas. Eso sería una medida emergente que tendríamos que estar gritando en la calle me parece a mí pidiendo eso.

Un segundo eje de trabajo tendría que ser la regulación dura del mundo financiero. Fíjense que estamos dándoles todo el dinero del mundo, se està diciendo que se regulará. Es posible que ahora en abril empiecen a regular.

Pero ¿y en qué dirección van a regular? No estamos teniendo absolutamente ninguna línea de decir, oiga, mire usted, estos señores han perdido el capital, pues que lo pierdan. Perder el capital no quiere decir perder los depositantes que están allí. No es lo mismo.

¿Por qué estamos defendiendo a estos accionistas? Yo creo que una economía moderna necesita un sistema financiero. Y hay que salvar un sistema financiero. Pero no necesariamente éste. Se puede establecer un sistema financiero.

Entonces, ¿por qué vamos a darle ese dinero a los bancos, sin ninguna condición de ninguna clase? Entonces toda la regulación del sistema financiero se tiene que plantear con mucha energía. Allá lo harán. Pero nosotros no decimos nada.

Y en tercer lugar, yo creo que se tiene que plantear que el Estado sea mucho más activo. Que pague el subsidio para los parados. Que ayude a ver cómo se puede resolver el tema de los desahucios. Y si hay que tener un déficit fiscal, que ya estamos en un déficit fiscal fuerte, tengamos un déficit fiscal.

Yo lo que no veo son cosas como la siguiente. El Estado está dando dinero a los bancos para rogarles a los bancos, -y la palabra “rogar” la utilizó Zapatero hace poco en televisión-, para rogarles a los bancos que den créditos a unas empresas para rogarles a las empresas que den empleo a la gente.

Oiga, estamos viendo que hay seis meses, ocho meses de cola para los enfermos para que les puedan operar. Dé usted empleo público. Si hay montones de gente que pueden trabajar ahí. De usted, coja usted maestros. Es decir, por qué no se genera empleo público directamente, en lugar de esa vía tan complicada que en el fondo no es nada más para que haya negocio cuando no corrupción en medio.

Entonces yo creo que ahí tenemos tres grandes ejes, de plazo inmediato, que podríamos trabajar, y no entro en los a plazo más largo porque me alargaría demasiado, pero serían también un poco en esa línea. Y yo creo que lo que hay que hacer es tomar un poco la decisión de que hay que ser más activos. O sea, estamos en aquello de decir espero que a mí no me toque.

Y una cosa que a mí me preocupa mucho de los que todavía se llaman de izquierdas es que parece, oyéndoles, que están deseando que todo vuelva a cómo fue hace un año. Es decir, arreglémoslo, pongamos un apaño, hagamos un apaño, que los bancos empiecen a dar crédito otra vez, que les demos dinero a las fábricas de automóviles para que funcionen automóviles, que empecemos a viajar otra vez...

Bueno, esto es perder la oportunidad de sanear la economía. Fíjense que no estoy hablando de transformar la economía, que es lo que yo querría. Estoy hablando de sanearla. Pero claro tú no puedes sanear la economía si vas a tener seis millones de parados. Entonces lo que hay que hacer es primero ocuparse de los parados.

Bueno, no sé si le he dado alguna respuesta, pero lo he intentado.

3, Por la alternativa y por la meta a la que hay que llegar...

Bueno, la verdad es que es la pregunta de fondo, no?

Creo que cada uno tendremos nuestro diseño de futuro. Si me pregunta el mío, yo querría una sociedad justa, donde todos tengamos la posibilidad de desarrollar al máximo nuestras capacidades, y una sociedad solidaria donde todos podamos avanzar juntos y no el más listo que corra y los otros no. Y le diría una sociedad que fuese satisfactoria y alegre, armónica. Y no quiero pasar la vida aburrida. Y entonces creo que la manera de no pasarla aburrida es, cuando tengamos una cultura, cuando tengamos unos medios materiales suficientes.

Entonces yo no sé si ustedes comparten. Yo creo que ése es un tema político ideológico que otra vez me parece que pueden estar autorizados distintos diseños. Es posible que otro piense: yo quiero una sociedad donde la gente trabaje mucho, mucho, mucho y se gane mucho dinero. No es mi diseño.

Entonces yo pienso en una sociedad en las líneas que le acabo de decir.

¿Los medios? Bueno avanzar en esa dirección desde ayer o desde hace cien años. En el sentido de decir, todo lo que podamos hacer hagámoslo con ese objetivo en el fondo. No sólo en los apaños, que le decía al señor antes. No sólo en hacer trocitos de arreglos. Sino decir, vamos a ver cómo podemos avanzar.

Y yo diría, avancemos por lo más inmediato. No vayamos demasiado lejos. Porque a veces decimos, bueno y qué modelo de sociedad, pues mire, se hace camino al andar.

Hay unas cosas esenciales, que es por ejemplo el tema del control necesario financiero; pero es que yo iría más lejos, hay otra cosa esencial hay que es la propiedad privada,: intentar ahora de romper con la propiedad privada es inviable realmente, porque la composición de fuerzas no da de sí.

Entonces, lo que hay que decir es avancemos en esa dirección en lo que podamos, con ese objectivo a lo mejor, no? Pero sin esperar aquello de que un día haya una revolución que al día siguiente cambie todo.

Yo creo que se puede empezar a trabajar ya. A ese nivel más modesto si se quiere, pero que a largo plazo me parece que valdrá más.

4.- Muchas dudas... datos interesantes... cambio radical... espacios de lucha en los sindicatos... partidos políticos ya no responden a las necesidades de lucha... qué hacer... sacar conclusiones... estos partidos políticos, estos sindicatos incluso participan... no se corresponde la teoría que explicaba con las conclusiones... luchar para no tener que defender...

Bueno yo recojo su crítica y además creo que tiene razón, en el sentido de que el análisis es probablemente más radical que las soluciones. Lo que pasa es que hay una cosa. No tenemos fuerza para soluciones radicales. Porque yo estoy totalmente de acuerdo con usted que, para que haya un fondo gestionado por los trabajadores, tendrían que cambiar muchas cosas.

Pero lo que tenemos que hacer es ver si podemos llegar a eso. Por ejemplo, no a nivel de Estado o a nivel de comunidad autónoma, sino a nivel, si estamos trabajando en una fábrica y hay parados, decir, oye, vamos a crear un fondo y exigirle a la empresa que cree un fondo para que los trabajadores parados no estén como están o como pueden estar.

Vamos a luchar para decirle a nuestro gobierno regional, autonómico, que no le votaremos si no asegura a los parados una renta desde ahora.

Estoy totalmente de acuerdo con usted que tendríamos que ser más radicales en la exigencia. Pero si no tenemos fuerza política no podemos.

También comparto lo que usted dice de que los partidos y sindicatos no solamente no están luchando, sino que están desactivando las luchas. Bueno, lo único que podemos hacer es no participar con ellos, desvelar lo que hay, con dolor para mí, porque históricamente han tenido un valor, pero ahora organizar otras formas similares como ésta que está aquí hoy, completamente distinta, porque es otra forma de luchar. No hay un secretario general que da las instrucciones. Y eso está bien, me parece a mí.

Ahora eso quiere decir que tenemos que revisar mucho más qué tenemos que hacer. Porque en el momento que hay diversidad, y en el momento que hay más variantes y en el momento momento que no hay una jerarquía, y yo opino que eso es bueno, pues indudablemente hay que empezar mucho más a pocos.

O sea, yo lo que creo es que aunque pudiéramos, no estaríamos en condiciones de hacer una revolución rápida hoy. Que no podríamos. Y además no sé ni si nos valdría, porque no estamos preparados tampoco para eso. O sea no estamos preparados quiere decir no llevamos años de lucha, no quiere decir que hay que prepararse en las universidades.

No llevamos años de lucha. Entonces lo que yo pienso es que, partiendo de lo que tenemos, y con un objetivo radical, avanzar en esa dirección en lo que podamos.

Hay una cosa que usted me ha recordado, y es que me he dejado el último punto de mi exposición, con la prisa, un poco. Y es que yo soy una enorme defensora del sector público, como creo que no se les oculta. Pero eso requiere cambiar el sector público. Es decir, mejorar nuestra democracia. O establecer la democracia, porque yo no estoy nada segura de que ahora tengamos democracia.

Yo creo que lo que necesitamos también es un sector público, primero, mucho más exigente, mucho más participativo, mucho más controlador. Y finalmente yo diría poder diluir el sector público en la comunidad de base y en la comunidad social.

Es decir, si nosotros pudiéramos que en los ayuntamientos se tomaran las decisiones, digamos, por asambleas, o por un sistema similar, las cosas cambiarían.

Pero es que hoy no podemos decir tenemos que ir hacia ahí. Y quizá la diferencia que usted ve, la crítica, lo que pasa es que no tengo solución para mí, pero lo que no veo es que podamos ir, si queremos empezar y no ser estériles y quedarnos un poco en decir hay que hacer la revolución, todos mis respetos hacia la revolución, ya quisiera yo hacer una, pero diferente, y entonces decir, si no queremos esterilizarnos por ahí, tenemos que empezar con los instrumentos que tenemos. Y los instrumentos que tenemos son éstos.

Bueno, mire usted la audiencia. Yo le estoy muy agradecida a la audiencia. Pero después de todo, el Foro Social de Mallorca no ha reunido mucho más de cien personas. ¿A dónde vamos, así? Pues a hacer cosas, lo que podamos. Sin perder de vista el objetivo final. Yo ahí sí que coincido con usted.

Cuidado con las integraciones fáciles. Y para eso, para no caer ahí necesitamos bastante lo colectivo. Porque yo he visto gente de muy buena voluntad que ha entrado en instituciones públicas y que al cabo de los años se ha convertido absolutamente hacia donde le querían llevar.

Necesitamos una cierta salvaguarda. Y para eso lo importante es lo colectivo. Y para eso lo importante es apoyarnos los unos en los otros y trabajar juntos en la diversidad. Yo ya quisiera ir por donde usted dice, pero no lo veo muy factible. Pero acepto que hay una incoherencia.

5.- Ens queden cinc minuts. Darreres intervencions... ...estudios específicos sobre privatizacines y corrupción...?

Que yo sepa no, que yo sepa no. Y incluso le diría que tampoco sé de algunos países que en Europa se haya hecho esto, sobre corrupción por un lado, y sobre privatización por otra. Pero juntas las dos cosas. Entonces yo no conozco, no quere decir que no haya. Yo no soy tampoco una especialista profunda en privatizaciones... igual hay. Creo que no, pero mi respuesta es no.

No sé, mire en internet. Ya sé que da risa, pero está ahí, para lo que nos sirva.

6.- ...empresas españolas multinacionales... Repsol, Telefónica, ...privatización y globalización van de la mano?

Yo diría que sí. No siempre, porque depende de lo que se privatice. Pero en una gran parte sí, no sólo por Repsol y Telefonica. Sino que antes les he dicho que los hospitales madrileños están hechos por transnacionales suecas o americanas. Es decir, la privatización es un instrumento más de la expansión del capital. Y la expansión del capital es la globalización.

Entonces efectivamente, por ejemplo, yo en el caso que usted pone de Repsol y de Telefónica, le añadiría muchísimo el tema de la compañía de Aguas, que es una francesa que ya vino antes de la guera civil española a hacerse cargo del suministro de aguas en Barcelona, por ejemplo, y que ahora es una de las principales empresas de privatización de aguas en toda América Latina.

O sea la privatización es uno de los elementos más. Cuando nosotros pensamos en el programa neoliberal que supone la globalización -o sea, globalización y neoliberalismo es lo mismo, digamos-. El programa neoliberal, para mí, tiene cuatro ejes fundamentales:

El primero es la liberalización comercial; la liberalización comercial supone vender en todas las partes del mundo.

El segundo es la desregulación; que es dejar que el capital vaya donde le parezca y que haga lo que le parezca, también para ir a todo el mundo.

El tercero es la privatización; es decir es el modelo de expansión del capitalismo global.

Y el cuarto es la austeridad salarial, que no es tan directo pero permite la globalización.

Yo diría que la privatización es uno de los ejes del desarrollo del capital.

Tiene además dos ejes distintos. Porque por un lado, la privatización permite que haya más capitales para invertir. Por ejemplo ¿cuáles son los mayores inversores del mundo en este momento, bueno antes de la crisis y ahora también?

Son los fondos de pensiones. Los fondos de pensiones vienen de la privatización. Pero además ese dinero de los fondos de pensiones es el que compra las empresas que se privatizan. O sea aquello de la vinculación, la pescadilla que se muerde la cola. Compra las empresas que se privatizan, le dicen sanear, las sanean y las revenden de paso expulsando a un montón de trabajadores. Con lo cual el mercado laboral, la deficiencia del mercado laboral y la privatización también van juntas.

O sea, son cuatro ejes conjuntos. Es toda una estrategia de economía que llevan, que implica la globalización.

7.- Estado paternalista... trabajo estable... no hay ningún joven rebelde... necesitamos 7 millones de parados para que nos pongamos todos de pie.... cuál es la estrategia mejor para la revolución... un peligro...

Efectivamente, es un peligro. Usted sabe la filosofía que siempre se ha dicho “cuanto peor, mejor para el cambio”. Se ha dicho muchas veces que incluso para hacer una revolución, una revolución más rápida de la que yo me refería al compañero aquí, incluso para hacer una revolución es mejor que la gente no esté demasiado asentada

Yo como ya soy muy vieja, me acuerdo muy bien en este pais que se decía con un millón de parados, aquí no hay democracia que valga. Alguien más en la audiencia igual también se acuerda.

La esperanza de que la rebeldía va a venir de malas condiciones? Es posible, pero no está muy corroborado por la historia. Yo creo que es necesario por lo menos un cierto nivel de serenidad mental.

Ahora, que el peligro que usted dice es cierto. Y que aunque tuviéramos todos los servicios sociales públicos, y aunque tuviéramos buenos salarios, y aunque tuviéramos buenas condiciones, necesitaríamos transformar valores, y necesitaríamos transformar a otro tipo de sociedad.

Pero de momento yo no le veo tanto peligro, porque en este país el 50% de los jóvenes están con sistemas precarios. Lo que pasa es que hay una estructura económica y familiar que aguanta, la estructura económica y familiar va a aguantar.

Entonces, yo le diría: quizá, si las cosas van a mal. Pero yo estoy muy triste en la línea de lo que usted dice. Cada tarde, casi me atrevo a decir cada tarde, hay alguna manifestación de obreros que les han echado, o que les han cerrado la empresa o que hay un ERE. Pero cada día van de una empresa distinta y solos.

A mí eso me parece terrible. No se han conseguido unir. Cada uno va a resolver su problema. Mientras cada uno vaya a resolver su problema, aunque lo tenga, yo creo que no resolverá nada.

O sea, yo creo que para transformar la sociedad no sólo hacen falta ni malas condiciones ni buenas condiciones; hacen falta condiciones mínimas. Porque si usted tiene hambre no se preocupa nada más que de comer.

Y además conciencia. Y la conciencia se genera a través de la acción, pero también a través de la reflexión, Y eso necesitaríamos. No sé. Veo en parte el peligro que usted dice. Pero por otro lado, mi pequeña experiencia de movimientos sociales, por ejemplo, lo más difícil, lo más difícil de organizar, en mi pequeña experiencia, que es muy pequeña, es a los parados.

Los parados, cuando están parados de verdad y tienen problemas económicos graves, lo único que les importa es que les des algo para sobrevivir. Y eso no lleva a la transformación. Ni siquiera a la lucha, ni siquiera a la lucha. Ojalá, ya que están mal, que se movieran.

Yo creo que la lucha viene más de la confluencia de personas, como las que podemos estar aquí, junto con ellos para trabajar juntos. Pero igual tiene usted razón. No me atrevo a decir cuál es la estrategia mejor para la revolución. No hablo de revolución. Hablo de transformación radical. ...

Guillem Ramis Moneny

Bueno. Hemos concluído la hora. Y entonces hasta mañana. Fins demá a la mateixa hora a les 7. A les 7 i mitja ens parlarà n’Arcadi Oliveres, des de la perspectiva de Fons Monetari Internacional i tota la visió d’Europa. Moltes gràcies.



Miren Etxezarreta, transcripción de la intervención
III Foro Social de Mallorca
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9 d'agost
Conferencia Ecosocialismo o capitalismo verde, por @JorgeRiechmann(*) (17-1-2017 Córdoba) https://youtu.be/S-jwMXcGTi8
Aquí podemos obtener materiales de trabajo que nos ofrece el autor de la conferencia: [http://tratarde.org/ (...)

concepció&disseny: miquel garcia "esranxer@yahoo.es"