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dissabte 7 d'abril de 2007
“Pobreza y Desarrollo dentro del Contexto de la Globalización"
Por Susan George

Brasil decidió cancelar por adelantado su deuda de US$15.000 millones con el FMI y de esta forma habrá de economizar en el pago de intereses. Argentina hizo lo mismo. Si una cantidad suficiente de países siguiera este ejemplo, el Fondo tendría problemas para subsistir y según muchos opinan, este sería un acontecimiento positivo.

Los de afuera se preguntan, no obstante, por qué los países del Sur han demostrado tan poca unidad en torno al tema de la deuda; por qué no parecen haber considerado nunca un abordaje colectivo. Continúan pagando sumisamente, aunque bien no sea cada centavo al menos tanto como puedan costear, con ninguna esperanza de poder llegar alguna vez a hacer borrón y cuenta nueva. Cada país tiene una deuda nacional - este no es el punto. La cuestión es cuando en efecto la misma se convierte en un asunto de máximo prioridad e impide a los gobiernos cumplir con sus verdaderas responsabilidades para con la gente. Uno no puede esperar ningún tipo de concesiones por parte de los acreedores. Aún en el caso de la ultra-pobre África, se puede advertir que las preocupaciones y promesas de cada año del G8 se traducen en realmente muy poco en términos de verdadero alivio, el cual en cualquier caso debe ganarse sometiendo al país a una mayor cantidad de años de arduo ajuste estructural.

Solo Estados Unidos puede escaparse de su deuda inmensa de US$8 billones - en caso de que decida hacerlo - a través de la emisión de moneda. Es bastante posible que de escogerse alguna vez esta vía, toda la estructura económica mundial se venga abajo. La economía mundial se encuentra basada en la deuda (lo que se denomina generalmente como “crédito” o “apalancamiento”) y aquí hemos tocado solamente un aspecto de la misma, por importante que este sea para los países interesados. Otros escollos financieros serán analizados en otras partes del coloquio; indudablemente, los US$1,2 billones que cambian de manos a diario en los mercados cambiarios o la suma astronómica de US$117 billones que se gastan diariamente en instrumentos derivados contribuyen a una estructura cada vez más tambaleante.

El “turbo-capitalismo” mundial ya no se desplaza ponderosamente de la inversión a la producción, de la producción al lucro, del lucro a la reinversión y así sucesivamente, tal como lo describió Marx. Ya no es necesario producir nada que sea tangible para poder ganar enormes cantidades de dinero. De hecho, resulta claramente desaconsejable dedicarse a algo tan vulgar como las cosas reales. La verdadera riqueza proviene de la manipulación financiera y para los manipuladores, nunca nada es suficiente.

Para ilustrar esto, finalicemos con la sabiduría de alguien que comprendió al capitalismo:

"Todo para nosotros y nada para los demás parece haber sido, en cada era del mundo, el aforismo vil de cuantos han gobernado a la humanidad". Adam Smith, La Riqueza de las Naciones, 1776 Libro III, Capítulo IV.





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9 d'agost
Conferencia Ecosocialismo o capitalismo verde, por @JorgeRiechmann(*) (17-1-2017 Córdoba) https://youtu.be/S-jwMXcGTi8
Aquí podemos obtener materiales de trabajo que nos ofrece el autor de la conferencia: [http://tratarde.org/ (...)

concepció&disseny: miquel garcia "esranxer@yahoo.es"