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diumenge 7 de setembre de 2014
x Razones
El saqueo continúa
per  Xacata

Una ilustración humorística de El Roto muestra a un hombre joven fregando una gran olla mientras dice:

“Soy licenciado en física cuántica, pero ahora trabajo de lavaplatos en Londres para pagarme los estudios de camarero en Berlín”.

Ironía gráfica que ilustra las peores secuelas de la política de austeridad contra viento y marea en la vieja y caduca Europa: el paro y el trabajo precario que conlleva el riesgo real de pobreza.

Pero, por lo visto, los gobiernos de Europa no aprenden.

Ángela Merkel y Rajoy, presidente del gobierno español, se han reunido para reafirmar el compromiso de imponer la austeridad en tanto que Merkel ha aplaudido el afán de Rajoy para hacer reformas.

Lo que ellos llaman reformas, que no son tales, porque reforma es lo que se propone, proyecta o ejecuta como innovación y mejora en algo. Que no es el caso. Rajoy, además tiene la pretensión de que “en España empezamos a ver los frutos de las reformas”, haciendo bueno el dicho popular de que no hay peor ciego que quien no quiere ver .

Porque los datos y hechos del sufrimiento mayoritario de la ciudadanía están ahí, a la vista.

Pero ellos insisten en mantenella e non enmendalla por más que economistas de escuelas diversas y algunos premios Nobel de economía digan alto y claro que la austeridad no es el camino.

A lo que añadir los hechos tozudos: Europa no avanza ni se recupera.

Lo inmoral de esta injusticia social generalizada, del saqueo de las rentas de las clases trabajadoras, es que el armazón del control del déficit público, razón de ser de la austeridad, tiene un fin indecente, habida cuenta del sufrimiento generado: que los bancos alemanes, también holandeses y franceses, aunque menos, cobren sin falta los intereses de los abundantes préstamos que concedieron alegremente en el desarrollo de la burbuja inmobiliaria, entre otras irresponsabilidades. Una ecuación sencilla. Para que el sector financiero y sus adláteres mantengan sus beneficios, la ciudadanía lo pasa mal o muy mal.

Pero no sólo Alemania y España están tocadas por la nefasta austeridad. En Francia, el presidente Hollande, que dice ser socialista, ha disuelto el nuevo gobierno porque le habían salido ministros díscolos que se oponían a la corrosiva austeridad. Y, para que no haya dudas del camino elegido,

Hollande ha designado como ministro de economía a Emmanuel Macron, brillante neurólogo y economista que, entre otras cosas, fue socio de la banca Rothschild varios años

. Varios analistas han escrito que

Hollande comete el mismo error que Mitterrand: girar hacia la derecha.

Un error que los socialdemócratas perpetran a diario. A Mitterand el giro conservador le supuso que el Partido Socialista Francés perdiera las siguientes elecciones y , si Hollande se presentara hoy, la derrota sería muy considerable.

Y es que estos socialdemócratas europeos no aprenden.

En el reino de España, donde los socialdemócratas convirieron en texto constitucional la prioridad del pago de los intereses de la deuda, es además paradigma del más rancio y feroz neoliberalismo de recortes presupuestarios (salvo para ayudar de la banca).Pero el déficit no se ha reducido de modo significativo y la deuda pública alcanza ya el billón de euros. Una deuda triplicada en los años de gobierno del Partido Popular, por cierto, hoy, más del 98% del Producto Interior Bruto.

La política de austeridad y un consecuente crecimiento ridículo mantienen un paro del 26%.

Con un muy preocupante aumento del trabajo precario muy mal pagado. Más reducciones salariales sistemáticas del 2% anual, según la OCDE. Aunque los salarios disminuyeron casi un 10% en los nueve primeros meses de 2013 comparado con el mismo tiempo de 2012.

Según el Consejo Empresarial de Competitividad, los costes laborales en España son un 20% inferiores a la media europea,

que ya es ser… Y todo incide en el consumo interior. Negativamente, por supuesto. Y si no hay demanda interna… Incluso la OCDE reconoce que las bajadas salariales de esa magnitud causan penurias a los trabajadores y sus familias. ¿Cuánta estrechez soportan los 1.830.000 hogares españoles en los que todos sus miembros están en paro según la Encuesta de Población Activa? Por cierto en 2008 solo había 180.000.

La reiteración en las llamadas reformas, los recortes sociales y las reducciones salariales, propósitos reafirmado en el citado encuentro entre Merkel y Rajoy de este verano, anuncian más dureza, más pobreza y más sufrimiento de más gente. Y, justamente, más resistencia ciudadana, que habrá que ver cómo es y hasta donde llega



 
concepció&disseny: miquel garcia "esranxer@yahoo.es"